Mediante un decreto el Arzobispo Metropolitano comunicó el cese de la dispensa del precepto dominical y animó a los fieles a participar de la Eucaristía en forma presencial. La medida rige desde el pasado sábado 16 de octubre.

A través de un Decreto Arquidiocesano, el Arzobispo Metropolitano comunicó el Cese de la Dispensa del Precepto Dominical. En el mismo explicado que mediante Decreto Arquidiocesano 12 / 2020, del 19 de marzo de 2020, se había dispuesto conceder la dispensa del precepto dominical para los fieles en el territorio de la Arquidiócesis, conforme el canon 87 del Código de Derecho Canónico. Señala que dicha dispensa, “en plena comunión con las demás Iglesias particulares de nuestro país, obedecía a la Emergencia Sanitaria y prevención de la propagación del Coronavirus (COVID-19) para colaborar con las autoridades civiles en la protección de la vida y la salud de la población, y recordando aquello que señalara en mi carta pastoral del 14 de marzo del mismo año: “en la fragilidad, estamos llamados a cuidarnos con máximo respeto” debiendo “poner máxima atención en el otro, protegerlo, resguardarlo con prontitud y rapidez”. Considerando entonces que tales circunstancias sanitarias han variado considerablemente, el número de nuevos casos de COVID-19, conforme los informes oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, están en marcada disminución y la vacunación ha avanzado entre la población; y teniendo en cuenta los cánones 85 y 87 del Código de Derecho Canónico; el arzobispo Scheinig determinó a partir del pasado 16 de octubre de 2021, para todos los fieles en el territorio de esta Arquidiócesis de Mercedes-Luján, el cese de la dispensa de la obligación de asistir a la Misa Dominical y en Días de Precepto. A la vez animó vivamente a los fieles a volver a participar de la Eucaristía en forma presencial, esta disposición no se aplica a las personas enfermas, ni a aquellas que tienen razones para creer que han estado expuestas recientemente al Coronavirus. Tampoco para aquellas que se encuentren en sus respectivos domicilios por prescripción médica o internados en centros sanitarios. El decreto establece además que en cumplimiento de las normas de la autoridad civil quedan vigentes todos aquellos protocolos establecidos para la prevención de la propagación del virus. Se aclara en el mismo que siguiendo la Carta de la Conferencia Episcopal Argentina del último 22 de septiembre, la Sagrada Comunión Eucarística podrá recibirse tanto en la mano como en la boca, siguiendo estrictamente las normas de higiene acostumbradas. “Animo a todos, una vez más, a profundizar en la oración y en los vínculos de fraternidad, pidiendo por el fin de la pandemia y teniendo muy presente a María, que en sus advocaciones de las Mercedes y Luján nos acompaña con su amor maternal”, concluye el Arzobispo Metropolitano.

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