Ambos sectores se culpan respecto de las responsabilidades que los llevaron a no poder cerrar una lista común. Frenéticas negociaciones hasta el filo del cierre derivaron en caminos separados. La ex Coalición Cívica Débora Lacasa encabeza la lista de la UCR y Evangelina Cabral la del PRO-CC. 

Finalmente, la alianza ahora llamada Juntos se enfrentará en internas durante las elecciones primarias del venidero 12 de septiembre. Serán en definitiva tres las listas que estarán en el cuarto oscuro. Una propuesta por el radicalismo, otra integrada por miembros del PRO y la Coalición Cívica y la tercera proveniente del sector de Unidos que ha venido trabajando dentro de ese espacio político bajo la denominación Unidos (ver aparte). Los días previos a las definiciones no fueron nada fácil, para ninguno de los sectores. Pues si alguna señal podía interpretarse para ir confirmando que la disputa era inevitable eran los frentes de tormenta que cada sector afrontaba y de los cuales hemos dado cuenta en nuestra anterior edición. “Todo cierre de lista provoca nerviosismo y tensiones”, decía una autoridad partidaria del radicalismo tras el cierre definitivo de las nóminas. No obstante, admitía que no imaginaban tantos escollos en el camino. Pues pasaban los días y esas listas iban cambiando, en nombres y ubicaciones. ¿Si hubo intentos de poder eludir el enfrentamiento? Claro que existieron, pero siempre estuvieron lejos de poder concretarse. En tal sentido ambos sectores se responsabilizan. La UCR culpa al PRO/CC y desde el sector amarillo le asignan responsabilidad plena a los radicales. Alguno de los dos dice la verdad o su verdad, o tal vez ambos tengan sus razones. “Es común que las ambiciones personales, los conflictos de intereses y la rosca política aparezcan como actores protagonistas de estás decisivas jornadas”, añadió la fuente consultaba por Protagonistas poco antes de confirmarse los candidatos.

Yo señor, no señor…

El juego infantil del Gran Bonete puede ser gráfico para explicar lo sucedido. Para el radicalismo, más allá de los desencuentros de algunos sectores de los denominados históricos y la desazón de otros por la ausencia de Albini, entienden que se impuso la estructura partidaria y luego de días de “debates internos y búsquedas de consensos intrapartidario”, se alcanzó “un armado electoral amplio y plural. Con una horizontalidad inusitada en la política actual, el comité radical mostró no solo capacidad de armado sino amplitud en la selección de sus candidatos”, informó una de las figuras más relevantes de la conducción correligionaria. Entiende que se ha conformado una lista competitiva. Pero afirma a la vez que cuando pudieron aplicar el “calma radicales”, fueron a la cita con sus socios para lograr “la tan ansiada unidad del espacio”. La fuente consultada no dudo en afirmar que para “sorpresa de propios y extraños nos encontramos con un escenario desolador ofrecido. La candidata, lanzada por las redes sociales horas previas, y actual concejal Evangelina Cabral había renunciado a su candidatura. Sumado a esta desprolijidad política, marcada por una acefalía en la interlocución de sus armadores, la UCR se encontró sin actores válidos para cerrar la negociación de unidad. Ya no era una mesa con representantes de partidos políticos, convirtiéndose en una rosca individual solicitando al partido centenario el acceso a su lista”. Agregó que intentaron forzar una reorganización política de la mesa de conducción “manifestando que la negociación siempre sería entre partidos y no entre individuos. Objetivo que no pudo lograrse frente al vacío de poder y falta de interlocutores de las otras fuerzas”. Afirman entonces que por estas razones desde la UCR se mostraron disconformes por las desprolijidades en las negociaciones, aunque confían que tras las PASO habrá chances para barajar y dar de nuevo. Desde el PRO la versión es diferente. “La verdad, es que desde el arranque hace al menos 5 meses, todos queríamos lista de unidad…”, expresó una fuente “amarilla” que prefirió mantener su nombre en reserva. La misma aseguró que a diferencia de la UCR, “tanto el PRO como la Coalición Cívica nunca pedimos el primer lugar de la lista, queríamos que fuera alguien que tenga arrastre sin importar el color político partidario y con buena imagen ante la sociedad para luego pelear por el resto de la lista”. Pero allí se toparon con el “capricho” de sus socios, “siempre la UCR quiso el 1 para transformarlo en Intendenciable cosa que para nosotros estaban equivocados”. Ya con los plazos casi agotados, hubo un último intento que no hizo más que ratificar que irían por separado. “Anoche (por el viernes), la UCR solo nos dejaba el tercer lugar y encima nos querían bajar dos candidatas nuestras porque a una de las candidatas de ellos no las caían bien. Imaginarán que la reunión terminó muy rápido”, expresó la fuente del PRO. Hay PASO, pero no hay historia con final feliz. Por delante hay una larga campaña y ya se verá cual será la estrategia de cada uno para lograr lo que en esas conversaciones no pudieron conseguir.

 

Lista PRO/ Coalición Cívica

Concejales

Cabral, Evangelina

Bossi, Martin

Munarriz, Marcela

Mangoni, Gustavo

Gottifredi, María Cristina

Badano, Juan Carlos

Garmaz Amalia

Ortubia, Pedro

Lehmann Mantaras, Ana

 

Consejeros Escolares

Moreno, Silvia Susana

Ferrarotti, Agustín

Ferreyra, Sandra Patricia

 

Lista UCR

Débora Lacasa

Juan Manuel Navarro

Florencia Robledo

Mario Rivas

Mónica Ghiglione

Mariano Bermúdez

Sandra Gutiérrez

Leandro Esain

María del Carmen Masztalerz

 

Consejeros Escolares

María Pía Mazzocchi

Tiago Silva

Silvia Mónica Siri

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