Esther Segovia

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«Me siento muy feliz de poder representar a mi país a través de la música»

Por Julián Patrici

Ya es conocida la frase: nadie es profeta en su tierra. Pero siempre puede uno triunfar en el extranjero. Abandonar la tierra natal puede resultar todo un desafío, pero sin dudas también implica nuevas oportunidades para crecer profesional y económicamente. Son muchos los ejemplos de argentinos a los que el éxito les llegó fuera de casa. Uno de esos casos es el de Esther Segovia, cantante de tango y folclore, que triunfa en Estados Unidos.

La Segovia, como también se la conoce artísticamente, no nació precisamente en Mercedes, aunque ella misma se considera mercedina por adopción y elección.

Nació en San Pedro, donde vivió hasta los tres años. Por el trabajo de su padre, el Reverendo Miguel Alberto Segovia, quien fue evangelista y pastor de iglesias evangélicas y una personalidad muy reconocida en Mercedes, dejaron San Pedro y emigraron a Baradero, ciudad en la que vivió solo unos pocos años. Luego se radicaron en San Antonio de Areco por varios años. A fines de los 70 comenzaron a movilizarse hacia Mercedes y luego se establecieron definitivamente. Su padre fundó varias iglesias en diferentes ciudades, una de ellas fue en Mercedes, la misma está ubicada en la calle 14 entre 35 y 37.

En 1984 se fue a Los Ángeles a estudiar. La idea era quedarse un año, pero con el correr de los meses se estableció definitivamente en Norteamérica y allí fue donde comenzó su prestigiosa carrera musical, que a continuación, en charla con Semanario Protagonistas, Esther nos cuenta en detalle.

-¿Siempre soñaste con ser cantante?

-La música para mí siempre fue parte de mi vida. Lo mamé por parte de mi papá porque era amante del tango y folclore. Era lo que yo escuchaba en casa. En los viajes que hacía con mi papá en el interior del país, siempre se escuchaba en la radio media hora de rock, media hora de tango, media hora de pop y también de folclore. Fue todo gracias  a la influencia de mi papá. Él me enseñó a tocar la guitarra y mis inicios fueron dentro de la iglesia acompañándolo.

-¿Cómo fueron tus primeros pasos en la música?

-En Argentina no había hecho nada relacionado con la música. Mis inicios fueron en Estadios Unidos. Me inscribí en el departamento de música del Glendale College en la ciudad de Glendale, California. Fue ahí donde comienzo a soñar con ser profesional.

Al año de estar registrada, visité un lugar donde había unas peñas argentinas y es ahí donde hice mi primera presentación en público. Fui contratada esa noche para integrar un trío que se llamaba «Románticos Sur», en el cual estuve un año y medio. Después empecé a incursionar en otros ritmos y conocer la música latina. Pero llegó mi gran oportunidad en el tango, después de estar seis años tocando en un club en la ciudad de Long Beach, me dieron la chance de hacer una noche de tango. Es ahí cuando recobro mi identidad a través de la música. Noté que esa pasión la tenía muy guardada adentro.

Esa oportunidad, de estar en el club, me dio la posibilidad de grabar mi primer disco de tango en 2004 que se llamó «Pasionalmente Tango» y esa producción me llevó después a estar en escenarios más grandes como el Ford Amphitheater en Hollywood, donde me presenté en varias oportunidades o en el Downey Theatre. También canté en otros teatros de Estados Unidos con producciones completas.

-Luego tuviste la posibilidad de grabar tu segundo disco que te dio grandes satisfacciones…

-Sí, es así. Tuve la inquietud y grabé mi segundo disco de tango en 2005, «Soy La Segovia, Soy El Gotán», fue el nombre y me hizo llegar a un cortometraje que se llamó «Abuelo». Es una historia muy tierna, de una bailarina argentina que llega a Estados Unidos, se casa con un americano y a través de mi tema original el abuelo y la nieta se conectan. Es un corto que ganó varios premios en Estados Unidos, incluso en Japón ganó un premio en el Sapporo International Short Film Festival.

Me siento muy feliz de poder representar a mi país a través de la música. El tango me ha dado muchísimas satisfacciones.

-¿Y cómo fue que te metiste en el mundo del folclore?

-En 2016 coordinamos el primer festival de folclore argentino en Estados Unidos, que se hizo en Los Ángeles y convocamos a Jorge Fleita, quien fue el guitarrista del ‘Chango’ Nieto por más de 40 años. Mientras organizábamos el festival, él descubrió que soy cantante, me pidió material mío y me propuso hacerle un homenaje en vivo al ‘Chango’ y a su padrino, quien fue Hernán Figueroa Reyes. Por supuesto que acepté. Nos pusimos a trabajar y se logró hacer el festival con una audiencia increíble, fue un éxito total.  

Luego de eso, Fleita me propone hacerle un tributo a los grandes éxitos del ‘Chango’ Nieto. Ese fue mi primer CD dentro del folclore, dándome grandes satisfacciones ya que llegué a presentar ese CD en Cosquín 2018 y luego en 2019. También aprovechamos e hicimos una gira por el norte argentino junto a Jorge.

-¿Hoy te sentís más cantante de tango o de folclore?

-Yo no puedo explicar lo que siento cuando canto tango, es algo muy especial, pero lo mismo me pasa cuando canto folclore. Cada uno tiene un lugar en mi corazón y yo me considero cantante de ambos géneros. Tanto el tango como el folclore me han dado grandes felicidades y hermosas devoluciones del público.

Hoy junto a Jorge Fleita estamos trabajando en lo que es nuestra segunda producción de folclore, que ya, aún sin terminarla, nos está dando alegrías.

-¿Cómo es llevar la música de nuestras raíces a Estados Unidos?

-Para mí es un honor. Acá en California hay una gran comunidad hispanoamericana. Los argentinos somos la minoría, pero también hay comunidades de otros países como Japón, China y países de Europa que son muy amantes del tango, especialmente del tango bailado.

Siento que la música traspasa la barrera del idioma. Me pasaba a mí cuando era chica y no sabía inglés, pero las canciones las sentía igual. Ahora me pasa también en Estados Unidos con personas que no son de habla hispana y me dicen que no saben que es lo que canto, que no lo entienden, pero lo sienten. No es una tarea fácil, pero se puede lograr.

-¿Qué significa Mercedes en tu vida?

-Mucho. porque ahí descansa mi papá y ahí mismo compré mi terrenito donde yo quiero descansar. Es casi toda una vida de vivir en Mercedes y me ha dado grandes satisfacciones a nivel personal y también por mi papá.

A veces me cuesta decir que represento a Mercedes porque no nací allí, pero soy hija adoptiva de la ciudad. Obviamente que también necesito el respaldo de los mercedinos para sentirme bien recibida y esta nota es una hermosa oportunidad.

Yo quiero agradecer al Municipio y al Departamento de Cultura porque siempre he sido bienvenida. Soy proveedora de la Municipalidad como artista y me han dado muy lindas oportunidades.

-¿Cómo está actualmente la Fundación Proyecto Herencia de Amor que tenés en Mercedes?

-La última vez que estuve fue antes de la pandemia. Yo volvía todos los años y me quedaba 4 meses trabajando en la fundación que es herencia y legado de mi padre.

Esta fundación nace con su partida en el año 2008. Nosotros tenemos la personería jurídica en Argentina y estamos respaldados con una licencia federal en Estados Unidos como una fundación sin fines de lucro. También es reconocida por la Municipalidad de Mercedes como una fundación de bien público.

Tenemos dos mesas directivas, una en Estados Unidos, que el propósito de ellos es recaudar fondos, hacer eventos y estar pendientes de todo lo que se necesita en Mercedes. En Argentina tenemos la otra mesa directiva que trabaja directamente con los niños de cinco barrios que rodean la propiedad que está ubicada en el barrio San Martín.

Lamentablemente esta pandemia nos paralizó, primero porque nosotros vamos a respetar los protocolos de la ciudad y no nos podemos reunir ni recibir a los niños. Tenemos talleres de arte que trabajan con voluntarios. Lo único que pudimos hacer fue la Navidad en el barrio para poder contener a todos los niños que están registrados en la fundación. Nuestro mayor objetivo es darles amor a todos estos niños que tanto lo necesitan.

Tengo mucha gente que está luchando por este sueño, que también era el de mi papá, el de poder abrir el jardín de infantes, sería la primera escuela privada no paga porque va a ser gratuita para las familias de los niños y sostenida por el sector privado y gubernamental. Creo que no existe una escuela privada para niños pobres en el país. No tenemos los recursos, pero tenemos mucha fe que Dios va a proveer todo para poder lograr nuestro objetivo.

-¿Qué es lo que más extrañás de Argentina?

-Sinceramente todo. Siento que nunca me fui. Por ejemplo, extraño las sobremesas o el hecho de poder tomar mates con amigos. Acá es todo más complicado porque para ir a tomar mates a la casa de una amiga tengo que manejar media hora y cuando lo pienso prefiero quedarme tomando mates sola en mi casa.

Acá no nos falta nada, tenemos dulce de leche, yerba y asado, pero es todo un poco más solitario. Extraño la familia y mi entorno.

-¿Qué cantantes te inspiraron para meterte en la música?

Carlos Gardel sería el primero. Cuando yo comencé a cantar tango, lo hice con sus temas más conocidos en el exterior.

Para algunos hubieron mejores cantantes, para mi por los logros que él tuvo, se me hace que siempre va a seguir siendo el número uno del tango.

También hay otros referentes y Goyeneche es uno de ellos o grandes cantores como Julio Sosa y cantoras como María Graña.

Dentro del folclore también tengo referentes, mi papá era muy amante de Ramona Galarza y tuve el placer de escucharla al lado de él.  Mercedes Sosa es otra, por todo lo que hizo por nuestro folclore a nivel nacional e internacional.

En la época dorada de este género, todos lo escuchaban por la radio o por la televisión. Se escucha mucho al ‘Chango’ Nieto, Figueroa Reyes, Los Chalchaleros, Los 4 de Córdoba, entre otros. En esa época cada uno era muy distinto del otro y conformaban ese abanico hermoso de estrellas.

-En la época del trap, de la música electrónica y del reggaetón, ¿cómo se hace para atraer a la juventud al tango o al folclore?

-Yo diría que hay que hacer lo que hace Mercedes, porque la ciudad es una de las promotoras de nuestra música, sobre todo del folclore. Los cuerpos de danza creo que son una gran inspiración para los jóvenes. Siempre esos festivales preciosos que se hacen en Mercedes son una gran forma de transmitírselo a los más pequeños y que el legado del folclore continúe con y para ellos. Yo he visto cientos y cientos de niños y jóvenes bailando chacareras o zambas y realmente emociona. En el norte del país también pasa lo mismo con bailarines y cantores.

Ahora está pasando algo lindo, sino me equivoco va a ser una de las cosas que se van a incorporar en las escuelas públicas, como era antes. Nuestra música era algo que se enseñaba cuando yo iba a la escuela. Es uno de los mejores recuerdos que tengo de chica. Es lindo poder inculcarlo a una temprana edad y que los niños puedan saber quiénes son y de dónde vienen.

-¿Cómo es hacer música en tiempos de pandemia?

-Acá está todo parado. Desde que se inició la pandemia solo he tenido un par de presentaciones y con muchos cuidados. Está muy difícil la situación. Lo único que he podido lograr es proyectar y de hecho estamos produciendo a la distancia mi segundo disco de folclore. No tiene título todavía, pero ya tenemos el primer corte, que es «La Moza». Lo hice para el día de la madre y se lanzó en octubre. También la hermosa zamba que ya me ha dado grandes satisfacciones y que es parte del primer corte: «Cada vez que te vas» de Miguel Ángel Morelli, un tremendo poeta y compositor santafesino. Siempre con la dirección y producción de Jorge Fleita.

En este disco nuevo vuelven a estar grandes músicos y uno de ellos es Daniel Villa, el primer violín del ‘Chaqueño’ Palavecino. En la percusión tengo a Alejandro Salamanca y además está Dante Valdiviezo, que es la primera guitarra de León Gieco. Con él estamos trabajando desde cerca porque lo hacemos en su estudio de grabación, pero la masterización es de alguien que ustedes conocen bien y que estoy sumamente feliz de trabajar una vez más, que es Damián Tessore. Mercedes sigue siendo generosa conmigo, con el talento de este chico que es increíble el trabajo que hace.

Todas mis canciones las pueden encontrar en mi canal de Youtube, me buscan como «Esther La Segovia». También estamos en Spotify, Amazon Music, Apple Music y otras plataformas. Además, me pueden seguir en mis redes sociales, tanto Instagram como Facebook.

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