Apenas se conoció uno de los casos se pasó para el miércoles 26, pero luego surgió un segundo y quedó oficialmente prevista para el 31. La decisión fue de Presidencia y consensuada con el resto de las bancadas. El oficialismo le “factura” a los opositores un modo de proceder en estas circunstancias.

La Sesión Ordinaria prevista para este lunes finalmente se postergó para el próximo lunes 31 de agosto. El motivo fue que el miércoles se conoció que un concejal opositor, en concreto el propio presidente del Bloque de Juntos por el Cambio, Edgar Kilmeatte, debía guardar unos días de aislamiento en su domicilio por un contacto estrecho con un caso positivo de COVID. Poco después surgió el caso de otro concejal que recién iba a tener el alta el sábado 29. El propio presidente del cuerpo, Matías Dematei, informaba sobre la situación durante esa misma jornada y anunciaba la postergación de la reunión parlamentaria. La determinación tomaba mayor relevancia en virtud de los últimos acontecimientos que se habían suscitado en la Presidencia cuando el propio Dematei dio positivo de Coronavirus y se desató una fuerte polémica que aún no ha concluido, con el reemplazo del mismo por parte de Evangelina Cabral (Vicepresidenta 1º). Recordemos que la edil de Juntos por el Cambio convocó a una Extraordinaria, la cual, tras poco más de 10 minutos debió levantarse por falta de quórum. En tal sentido aún se aguarda la opinión no vinculante de la Asesoría General de Gobierno al respecto, para determinar si aquella convocatoria tuvo validez o no. Pero más allá de ese aspecto, hubo fuertes cruces por la supuesta falta de empatía que los concejales opositores habían tenido con Dematei quien se habría contagiado el virus cumpliendo tareas voluntarias en el servicio de emergencias conocido como SAME. Los apuros de aquellos días ahora se transformaron en calma oficialista. Porque a pocas horas también se conoció el aislamiento de otro concejal de Cambiemos, el Dr. José María Comesaña. “Acordamos con los presidente del Bloque FE y el Frente de Todos postergar la sesión para el miércoles para que todos los Bloques puedan participar en igualdad de condiciones”, expresaba Dematei a mediados de semana. Pero horas después se volvió a postergar. La decisión tenía “cara” de una devolución política que debía leerse de la siguiente manera: “estamos haciendo lo que ustedes no hicieron”.

No aprovecharse…

“Viendo esta situación creemos que todos los Bloques deben estar representados con la cantidad de concejales que han sido elegidos por el pueblo. Por lo tanto decidimos desde la Presidencia posponer la sesión. Ya está consensuado, están todos de acuerdo. Me parece que es importante desde la equidad, de no utilizar ni aprovechar políticamente situaciones personales”, dijo el propio Matías Dematei. Después de aquellos acontecimientos de la pulseada por la Presidencia, el HCD tuvo su Sesión Ordinaria donde el tema recrudeció y el titular del Departamento Deliberativo había calificado los hechos como una “payasada”. Desde el oficialismo hicieron notar precisamente lo que antes había afirmado el propio Dematei, “ellos quisieron sacar provecho con una Extraordinaria y nosotros posponemos una Ordinaria… es cierto que no lo pidieron, surgió de nosotros”, aseguró una fuente legislativa vinculada al oficialismo a este semanario. Pero también dejó entrever que la determinación no hubiese sido similar si el aislamiento o un contagio, se producía por la participación de algunas de las movilizaciones como la del lunes último. El día jueves la noticia terminaba por confirmarse de manera oficial y la prensa recibía el orden del día con fecha lunes 31 para la Ordinaria. “Es una decisión que marca nuestra solidaridad con uno de los concejales y por eso agradezco la solidaridad de quienes acompañaron esta decisión. Si uno piensa lo que ocurrió hace pocas semanas donde se pretendió tener una ventaja política creemos que esto es importante… Para mí aquello es algo terminado… Pero no queremos que ningún espacio político se vea limitado en su representación por cuestiones de esta naturaleza”, reiteraba el presidente del Concejo.  

Presidente asombrado

Dematei: “No dejamos de sesionar, postergamos la sesión”

“Jamás pensé que por buscar que todos puedan estar en la sesión haya sido criticado y sobre todo tildado por un acto contra la democracia… justamente por quienes están pasando este mal momento por lo cual estarían en desigualdad de condiciones y lo único que buscamos fue esperarlos para que puedan participar, aportar, debatir y hacer mejor las cosas con todas las voces que representan a los vecinos”, expresó Dematei el viernes por la noche. Es que según dijo el presidente del cuerpo, no salía de su asombro por las expresiones de Comesaña, “alguien que en lo personal respeto, aprecio y tengo una gran relación”. Dematei no imaginó que su “gesto” podía ser interpretado de esta manera. “Se hizo con la mejor voluntad y el sentido más amplio de la democracia. La idea fue ponernos en el lugar del otro y que haya igualdad, me sorprende cómo lo han tomado mediáticamente si personalmente su presidente y Esteban estaban de acuerdo.  . Esto se hizo en base al consenso”, aclaró. “Lo nuestro es solidaridad. Fue iniciativa del Frente de Todos y del Partido Fe. Creemos que es más democrático que puedan participar todos, por eso corremos la sesión y más democrático que eso no hay. No es que se suspenderá ni se dejará de hacer y lo más importante es que esperamos a todos, no especular con una situación de salud como la que están viviendo los concejales de Cambiemos con quienes nos solidarizamos y solo queremos que no tengan inconvenientes y puedan estar en la sesión que reprogramamos pensando en ellos”, añadió. Insistió en que recibió el agradecimiento de esa bancada y hasta “la felicitación del concejal Esteban Biagini por la actitud y buena voluntad”. Pero Biagini dice que no fue así. “Vi declaraciones que dejan entrever cuestiones confusas, pero solo se reprogramó la sesión, fue algo hablado, consensuado… Esto es muy democrático”, indicó Dematei. “No se deja de sesionar, se reprograma la sesión. Se pasa para otro día y queda abierto para seguir presentando proyectos hasta el miércoles 26”, aclaró El presidente destacó que se había buscado consenso, unidad, “cerrar grietas por situaciones que se han vivido y no fueron lo mejor. Es una pena que no pensemos igual, cuando se busca trabajar en conjunto y con el consenso de todos”, concluyó.

Hasta se consideró como “antidemocrático”

Kilmeatte y Comesaña consideraron que fue innecesario el corrimiento de la sesión

Tras la decisión de Presidencia los ediles en aislamiento expresaron su desacuerdo. Kilmeatte dijo no haber pedido la postergación y Comesaña aseguró que no debían dejar de sesionar. El HCD local sigue lejos de lograr consensos.

El presidente del Bloque de Juntos por el Cambio, Edgar Kilmeatte, en una entrevista radial, confirmó que era precisamente uno de los ediles que tenía que guardar aislamiento por ser contacto estrecho de un familiar con COVID positivo. “A raíz de esto estoy imposibilitado de salir… respecto de la sesión yo nunca lo pedí. La sesión se podría haber hecho tranquilamente, porque no hay ningún tema que amerite discusión, se podría haber sesionado. Son decisiones del presidente del cuerpo que las acepto como corresponde. Más aún, creo que se está haciendo demasiado con un tema que ya pasó… todos dieron sus explicaciones. Nosotros tratamos de seguir sesionando y eso nos acerca más a la gente porque trabajamos para solucionar problemáticas”, explicó en declaraciones a FM Santa María. El tema al que se refería se relaciona con la situación de la Extraordinaria que convocó su par, Evangelina Cabral por pedido de los ediles de su bancada. Luego se extendió sobre algunas presentaciones que efectuaron, algunas de las cuales se pueden observar en esta edición. “Tenemos que dejar un poco de lado discusiones internas, a la gente realmente no le interesan esas discusiones”, agregó. En tal sentido Kilmeatte dijo que hay discusiones nacionales que resultan innecesarias, “no podemos estar discutiendo si la gente salió a manifestar adentro de un auto, podés estar de acuerdo o no… yo nunca estuve de acuerdo con los cortes de calles y me los tuve que fumar. Pero salir a decir barbaridades como se escucharon no… La gente salió a manifestar, tiene derecho a reclamar”, destacó.

“No es democrático…”

Por su parte Comesaña, lejos de entender la postergación como una buena decisión de acuerdo a lo que entendía el oficialismo, aseguró a un portal de noticias, “yo no justifico posponer una sesión del Concejo. No es una falta de respeto ni de cariño, no corresponde”. El concejal de Juntos por el Cambio explicó que debía estar aislado aguardando un diagnóstico, “uno de mis hijos tuvo contacto con un COVID-19 positivo y nos aislaron a los dos que viven conmigo y a mi esposa. Estoy esperando un hisopado del contacto que si da negativo se interrumpe el aislamiento seguramente. Llegado el caso, el aislamiento sería hasta el 28, salvo que dé negativo. Este contacto fue el sábado y a nosotros nos anunciaron el miércoles a las 22 que el caso era positivo del contacto y debíamos aislarnos como contacto estrecho”. Tras describir su caso particular habló de aspectos institucionales y sostuvo, “nos puede tocar en contra a la hora de la votación, pero sesionar igual nos parece a favor de la democracia. Es antidemocrático no sesionar por la enfermedad de uno de los integrantes del Concejo. Salvo que se piense en un caso de duelo, no corresponde detener las sesiones”. Lógicamente desde el oficialismo aclararon que solo se corrió una semana, “no es que hayamos dejado de sesionar”. Insistió Comesaña con su desacuerdo, “nosotros creemos que hay que sesionar, más allá de que haya un enfermo o aislado. Porque haya casos de enfermedad o aislamiento estamos convencidos de que hay que sesionar. Yo puse el ejemplo de alguien que le agarre una pancreatitis y no se podría sesionar por dos meses. A mi Matías Dematei me llamó y me dijo de postergar la sesión y le expliqué que a mí no me parece, creo que no es democrático. Por caso, en casi todas las sesiones de diputados y senadores debe haber un legislador enfermo”, manifestó a Noticias Mercedinas.

Mangoni: “No es una medida acertada”

Otro de los ediles que tomó parte de la discusión sobre la sesión postergada por dos casos de aislamiento de su propia bancada, fue el kinesiólogo Gustavo Mangoni. Algo más cauto el profesional de la salud entiende que debe respetarse el cronograma de Ordinarias por cuanto la postergación no corresponde. “Respecto a la postergación de la sesión de este lunes anunciada por el presidente del cuerpo, fundada en el aislamiento de dos concejales del espacio del cual soy parte, considero que no constituye una medida acertada ya que no se adecua al cronograma de sesiones anuales que tiene previsto el Concejo, el cual debe ser respetado. Así las situaciones particulares por las que atraviesa un edil, no pueden constituirse en un obstáculo para que los restantes concejales cumplan con su labor legislativa, sobre todo en este momento tan difícil en que las necesidades, problemas y peticiones de los vecinos se multiplican, por eso desde el lugar que nos toca ocupar debemos tratar de otorgar prontas respuestas a la sociedad mercedina y por lo tanto sesionar”.

Editorial: Una convivencia difícil de recomponer

(De la redacción)

Hay diferentes caminos para intentar recomponer las relaciones cuando estas se encuentran “rotas”. La actual conformación del Honorable Concejo Deliberante ha tenido más días nublados que de sol. Muchos de ellos producto de la pandemia, pero aunque de manera indirecta. Porque la pandemia solo se coló en medio de las decisiones, expresiones y actitudes de los integrantes del cuerpo deliberativo. Decir que los desencuentros han comenzado desde el 20 de marzo en adelante no sería más que faltar a la verdad. Llegar a entendimientos ha sido verdaderamente difícil. La grieta está instalada y los acontecimientos indican que no hay demasiada voluntad para que la misma se cierre en el corto plazo. Han sucedido en los últimos tiempos hechos dignos de ser observados. En su mayoría por la falta de una visión política integradora de quienes se encuentran ocupando las bancas. Pero estas cuestiones no solo tuvieron lugar en el recinto durante sesiones, también sucedieron en el ámbito mediático donde el calibre o la munición utilizada fue en oportunidades durísima. Ponerse de acuerdo los ediles para el tratamiento de un tema resulta toda una experiencia casi “dakariana” por buscar una analogía deportiva. Han sido pocos los expedientes que salieron por unanimidad, han sido escasos los puntos en los que se pusieron de acuerdo. Convengamos que no debe resultar eso un hecho alarmante, porque cada espacio tiene su posición y está dentro de las reglas de juego el disenso. Pero no se observa voluntad alguna para recomponer la convivencia que se sigue tornando dificultosa. Las posiciones han tenido permanentes “divorcios” y cuando se presentaron “audiencias de conciliación” fueron desaprovechadas. Por lo general cuando esto sucede en las relaciones humanas se recurre a una terapeuta, pero no se nos ocurre pensar en una terapia de grupo de los concejales para poder mejorar sus relaciones. Más bien se puede considerar que con la simple aplicación del sentido común en esos desencuentros los caminos pueden dejar de ser sinuosos. Han existido tantas conferencias de prensa y comunicados como sesiones o reuniones de comisión. Y eso tampoco debe sacudirnos. Es otra parte de un reglamento implícito del juego político. Pero el ámbito de discusión natural debe ser el recinto o las propias sesiones por excelencia. En muchas de ellas ni siquiera ocurre. Más bien terminan en poco tiempo y horas después aparecen los portales, las radios y los medios gráficos como las tribunas elegidas para los “desahogos” o “catarsis”. Todos creen que dicen la verdad y que el otro procede de manera equivocada. Se sientan entre cuatro paredes para llegar a acuerdos y aseguran que tuvieron reuniones amenas, que hubo acuerdos, que consensuaron posturas. Pero luego en las sesiones o en las conferencias no se dice nada parecido. Por eso decíamos que la pandemia no fue el detonante, sino que se metió en el medio de todo. El cronograma de sesiones, las pausas, si había que hacer una Ordinaria, que había que recuperar con una Extraordinaria, etc. Y llegó el COVID positivo del presidente. Y la vicepresidenta convocó a una Extraordinaria por pedido de concejales de su bancada. Y se cruzaron con dureza, hasta las lágrimas y las acusaciones de persecuciones, de meterse con cuestiones personales, de no respetar la palabra empeñada. Y todos reclamaron que era momento de diálogo, de recomponer relaciones. Tal vez porque habían interpretado que frenaron a tiempo al borde del abismo de una convivencia que había vuelto a fase 1. Cuando estaba la chance de cambiar de fase el oficialismo tomó la decisión de aplazar una Ordinaria. Argumentaron que fue un gesto solidario. Pero la oposición lo interpretó como un desacierto interpretando que las sesiones debían hacerse en el momento indicado y si alguien no podía ir (que eran precisamente de ese sector), no asistía y listo. Majadería. Una buena oportunidad para sentarse a charlar y correr una semana una sesión en el convencimiento que eso no significaría ninguna modificación en la cotidianeidad de los mercedinos. Pero no fue así. Oportunidad desaprovechada y otra vez las relaciones a los tumbos. Insistimos que el disenso o las posiciones diversas no deben preocupar cuando se defienden o fundan en convicciones. Pero también es clave que en cuestiones donde es conveniente ser prácticos y resolutivos muestren esa capacidad, ese deseo de hacerlo sin mezquindades. Una foto más para una película de género dramático. Un modo de proceder que el Concejo Deliberante está haciendo costumbre.

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