Entre marzo y junio el número de hechos con participación de los servidores públicos había descendido con respecto a años anteriores. Sin embargo, entre julio y lo que va de agosto se produjo una importante cantidad de salidas. Con menos gente y con guardias especiales el Cuartel local enfrenta este momento.

En las últimas semanas las sirenas de los móviles del cuerpo de Bomberos Voluntarios de nuestra ciudad se han escuchado con mucha frecuencia. Y así lo marcan las estadísticas en cuanto a salidas que han  tenido desde el inmueble de calle 22.

Mario Quaglia, al frente del Cuerpo confirmó a Protagonistas que los números de julio y agosto marcan que las tareas son similares a las que han tenido en otros años, antes de la pandemia. En marzo, hubo tan solo 13 salidas durante la segunda quincena y en abril hubo 35 en todo el mes.

Sin embargo, durante julio el número creció a 54 y hasta el sábado último, en agosto ya se superaban las 45.

“Al principio de la pandemia las salidas eran menores, pero desde hace casi dos meses, venimos trabajando como todos los años en cuanto a cantidad de servicios”, sostuvo Quaglia, agregando “hemos tenido tres incendios de casas, alguna garrafa, extracciones de animales en pozo, y la mayoría como siempre, son los incendios de campos”.

Precisamente este último sábado, varias fueron las dotaciones de bomberos que debieron asistir a un campo ubicado en las inmediaciones de las cabinas de peaje, donde había tomado fuego una plantación de sorgo.

Sobre el trabajo que ha venido desarrollando Bomberos desde el inicio del aislamiento social, el Jefe del Cuerpo de Bomberos explicó: “Tenemos diagramado el Cuartel para trabaja en pandemia, divididos en grupo, y además tenemos una guardia permanente. Estamos trabajando de esa forma, con la gente de guardia, y si necesitamos seguimos convocando… así venimos trabajando desde el inicio de la pandemia”.

Además, también el número de bomberos se resintió en algún punto teniendo en cuenta que algunos de los integrantes trabajan en SAME o en cuerpos activos de otras localidades. “En lo que respecta a salud decidimos que no vengan para que ellos puedan dedicarse tiempo completo a su especialidad, esto es recíproco. Si bien esta gente está dentro de los grupos, porque de ser necesario tomando las medidas serán convocados, en este momento creemos que no estén…”, destacó.

No obstante y resaltando que no hay casos de coronavirus en los integrantes del Cuartel, para Quaglia habrá en un tiempo breve, una definición para ir reintegrando a esos bomberos que hoy no están asistiendo al cuartel, tomando eso sí todos los recaudos que sean necesarios. En total, son unos ocho los servidores públicos que actualmente no están asistiendo.

Consultado Quaglia si el incremento en la cantidad de siniestro podría estar emparentado al mayor movimiento de gente en las calles, respondió: “Puede ser que sea eso o también que muchas veces los vecinos quedándose en sus casas a limpiar, cortando ramas o desechando basura termine en algún inconveniente, uno nunca sabe, pero bueno, todos los años tenemos esta cantidad de servicios y presuponemos que el movimiento en la calle puede ser uno de los factores”.

Con los datos recogidos, se da la particularidad de la reincidencia de algunos principios de incendios en las mismas direcciones, lo cual deja entrever que se trate de particulares que al dejar ramas o basura que puede contener algún tipo de identificación, deciden prender fuego, lo cual termina en una intervención de los bomberos. “Da la casualidad que vamos más veces a apagar el fuego en lugares donde se junta la basura que en otros tipos de hechos”.

Nuevos cuidados

Con la llegada del COVID-19 también para los bomberos han llegado nuevos protocolos a la hora de asistir a un servicio, y algunos de ellos que sin dudas generan todo un compromiso en cuanto al cuidado.

“Creemos que la parte más peligrosa la podemos encontrar en un accidente, por la cercanía y porque desconocemos a quien tenemos adelante. En ese caso adoptamos para que el Jefe de dotación actué… acá es cambiar todo un protocolo que teníamos antes… barbijos nosotros, ponerle también barbijo al accidentado, la vestimenta que tenemos que usar tiene que ser la adecuada…”, precisó Quaglia y agregando que en los casos de incendios de estructuras es diferente, porque habitualmente la gente no se acerca. No obstante, desde el Cuartel, los bomberos ya salen con sus barbijos colocados. “Le pedimos a la dotación que cuando tenga que tomar contacto con la gente de la casa, lo haga con distanciamiento, entendemos que la situación es compleja, que se juntan los vecinos como siempre, pero tenemos que tener esa prioridad…”, indicó.

En materia de prevención, Bomberos invirtió en la adquisición de un cañón de ozono a los fines de trabajar periódicamente en saneamiento dentro del Cuartel, como así también luces ultravioleta que irradian un elemento de desinfección.

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