Finalmente se convocó a Extraordinaria con la firma de la Vicepresidenta primera Evangelina Cabral. El Partido FE buscó la nulidad de la sesión. El Frente de Todos emitió un documento y remarcó que la bancada opositora tenía diferencias internas. Todo sucedió horas antes de la sesión.

El Concejo Deliberante vivió una de las semanas más difíciles desde esta nueva conformación. Es cierto que la relación entre los bloques no era del todo cordial y durante estos meses de convivencia protagonizaron fuertes cruces mediáticos e incluso en las mismas sesiones, que tampoco han sido tantas, se apuntaron sin demasiados protocolos. Pero en esta oportunidad hubo un peligroso laberinto institucional que de ningún modo puede decirse que ha llegado a su parte final. Sucedieron tantas cosas que para tratar de no saltear ninguna es necesario hacer un orden cronológico para poner cada capítulo de la historia en su debido lugar. Como prólogo podemos ubicar el COVID positivo de Matías Dematei que se confirmaba y sobre la que informáramos en la pasada edición. Horas después de ello el bloque de Juntos por el Cambio ya ungía a una nueva presidenta y se disponía a un llamado a sesión extraordinaria. La motivación estaba centrada en que de acuerdo a la interpretación del principal bloque opositor, la reposición de un presidente debía ser automática aunque la legislación vigente no lo deje del todo claro. Seis integrantes de esa bancada le pedían a la ya proclamada nueva presidente que realice el llamado a una reunión del cuerpo. Pero como también dijimos en nuestra edición pasada, ni el bloque oficialista ni el partido FE, reconocían a Evangelina Cabral como nueva titular del departamento deliberativo. Las tapas de los semanarios del lunes abrían paso a otra serie de sucesos. El mismo día en que las portadas daban cuenta de la situación, hubo ediles que aseguraron haberse enterado de algunos detalles por los propios medios. Aunque la discusión estaba instalada en varios frentes. Por citar algunos: que Dematei no había presentado licencia, que Cabral había usurpado esa Presidencia, que el bloque opositor debió solicitar la extraordinaria a Dematei, que si había una convocatoria iba a resultar nula. Una serie de afirmaciones de un lado y otro que no iban a entrar en un terreno de discusión normativa, que de hecho lo hubo, sino más bien en pases de facturas y acusaciones de todo tipo. Con conferencias de prensa varias y con una sesión convocada en la que Cabral ocupó el sillón de presidencia y lo hizo durante tan solo trece minutos. Eso ocurrió el martes, cuando Sabrina Viñales del Partido FE y Mariana San Martín en soledad por el Frente de Todos, prestaron su presencia para que dé inicio esta sesión. Pidieron la palabra, fundamentaron su desacuerdo y se retiraron. Juntos por el Cambio se quedó sin quorum y no pudo seguir sesionando. Cabral sin presidencia por que horas después Matías Dematei conseguía el alta médica y volvía a sus funciones. Una acelerada carrera con muchas colisiones en pocos días.

Nulidad

La sesión finalmente fue convocada para el martes a las 4 de la tarde. Orden del día sin mayores urgencias y firmado por Evangelina Cabral como Vicepresidenta a cargo de la presidencia y por la Secretaria Yolanda Gorosito. Apenas se conoció ese llamado la titular del Partido FE le pidió a Dematei, a quien reconocía como presidente vigente, la nulidad de esa convocatoria. Destacaba Viñales que Matías Dematei no había presentado licencia alguna, por cuanto no había motivo para un reemplazo. También invocó otro artículo de la Ley Orgánica de las Municipalidades para justificar que una extraordinaria debe justificarse por un asunto de interés público y que tenga urgencia. “En la convocatoria que cuestionamos no se hace referencia a ningún “asunto de interés público y urgente”, lo cual tampoco se desprende la lectura del Orden del Día que la acompaña”, decía el bloque del Partido FE. Más aún consideraba que tan solo faltaban 4 días para la nueva ordinaria (programada para hoy) dejando entrever que bien esos expedientes podrían tratarse algunos días más tarde. “Lamento mucho tener que elevar este pedido pero considero que es indispensable, por el bien de la institución, poner en arreglo con la ley el funcionamiento de nuestro cuerpo, declarando la nulidad de esta convocatoria”, solicitaba. Pero no hubo tal declaración.

Gravedad institucional

Horas antes de la sesión el Frente de Todos convocaba a conferencia de prensa y entre otros aspectos daba a conocer un documento de 20 puntos donde definían la situación que se estaba viviendo como de gravedad institucional. Acompañada por el resto de los ediles, la Presidenta del bloque Mariana San Martín fue la vocera del oficialismo. “Estamos ante una situación de gravedad institucional que afecta a la convivencia democrática y se pretende forzar la ley, haciendo de un acto institucional un acto ilegitimo, y desplazando una autoridad de uno de los dos poderes del estado municipal como es el poder legislativo local, el HCD, no nos podemos quedar de brazos cruzados como si nada pasara”, decía en el comienzo del encuentro con los medios en la planta alta del Palacio Comunal. Detallaron como se fueron suscitando los hechos y aseveraron que Matías Dematei estaba en el pleno goce y uso de su cargo, “ya que ni pidió licencia, ni se ausento a más de dos sesiones, ni dejo de convocar a una sesión”, que sería el caso previsto en el Reglamento del Concejo. En tal sentido afirmaron que la concejal Evangelina Cabral, “no tiene autoridad ni competencia para hacer una convocatoria a sesión extraordinaria, como realizó, al firmar la orden del día en la convocatoria”. Luego de ello cuestionaron la falta de diálogo y consenso en una circunstancia de esta naturaleza, “es solo imputable a un sector de Juntos por el Cambio, que los moviliza el odio y la idea de sacar tajada política, y que con total falta de buena fe y compañerismo aprovechan una situación realmente desgraciada como es tener a un compañero concejal y Presidente del HCD, Matías Dematei, infectado con el coronavirus”. Recordaron la presencia de concejales opositores en banderazos, recordaron algunas decisiones legislativas que no ayudaron al gobierno comunal y afirmaron sin titubeos, “la convocatoria es solo para que Cabral pueda tener su foto de campaña ocupando la Presidencia”. Dejaron en claro que la bancada opositora no era “todo lo mismo”. “Con algunos de ellos el dialogo y el consenso son posibles”, añadieron. Sucede que en el oficialismo afirman que existen halcones y palomas dentro de Juntos por el Cambio y hay diferencias internas entre radicales y referentes del PRO. “La convocatoria no es legal, pero tampoco ética, ya que si un compañero del cuerpo legislativo se encuentra con COVID 19, máximo que es su presidente, no corresponde actuar con tanta bajeza, en situaciones parecidas nosotros hemos sabido entender y no forzamos ninguna situación”, concluyeron. Parece mucho hasta aquí, pero ese mismo día la Extraordinaria iba a aportar más letra para una melodía bastante desafinada.

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