En el mes de marzo, cuando comenzó el aislamiento por la pandemia había 5 camas de UTI. En la actualidad hay 11 ocupadas y el número creció a 18. Una funcionaria provincial afirmó que si no se hubiese actuado hoy y desde hace algunas semanas, “todo estaría saturado”. Informe Especial.

“El aislamiento desde el 20 de marzo hasta la fecha es cierto que nos tiene a todos un poco cansados, pero para eso sirvieron estos cuatro meses de aislamiento, para fortalecer el sistema de salud. Si eso no hubiese sucedido el sistema estaría hoy en colapso o saturación, las camas no hubiesen alcanzado para la cantidad de contagios que tenemos en la provincia”. La afirmación le pertenece a Leticia Ceriani, quien se desempeña como subsecretaria de Gestión de la Información del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Durante una charla mantenido en el ciclo de entrevistas que lleva adelante el periodista  Walter Anido en la productora Milenio Media cada miércoles, la funcionaria dejó en claro este escenario. Claro que muchas veces para entender el porqué de algunas decisiones, es oportuno pasarlo a números concretos y reales para que esa interpretación pueda ser más cabal. Protagonistas ha consultado a secretarios de Salud e intendentes de localidades vecinas para corroborar esa nota que dejó la psicóloga que forma parte del tridente (Junto a Gollan y Kreplak), que tienen la misión de pilotear la situación sanitaria del primer Estado argentino. Ceriani aseguró que la decisión política de ir hacia el aislamiento, ha permitido incorporar respiradores, nuevas camas y cuantiosos nombramientos. “Todo se logró en estos cuatro meses, incluso en la red de laboratorios, cosa que en Mercedes es evidente. En marzo teníamos 6 y hoy hay más de 40. Se toman 8 mil muestras diarias. Entonces también habríamos tenido la imposibilidad de diagnosticar. Hemos avanzado en la infraestructura, pero estamos en una situación de la pandemia donde si no seguimos atentos todo ese esfuerzo no va a ser suficiente, porque ha quedado demostrado que el virus avanza más rápido que las posibilidades materiales que tenemos de ampliar el sistema de salud. No nos podemos relajar, estamos en un momento delicado, no hemos superado la situación”, advertía.

Mercedes

No hay que hacer un gran ejercicio de nuestra memoria para recordar que cuando esto comenzó y hasta la actualidad, se escuchaba con suma preocupación lo que sucedería en caso de un sistema de salud colapsado sin capacidad de dar respuesta en términos de camas críticas. Por el momento y si no se producen complicaciones, la situación en tal sentido puede decirse que se encuentra bajo control. Es oportuno mencionar que el COVID es una patología más dentro de las respuestas que debe dar el mencionado sistema. ¿Pero qué hubiera pasado si colocamos la realidad de estos días en la infraestructura sanitaria que tenía el Hospital Dubarry allá por marzo? Resulta evidente que estaríamos ante una realidad desesperante. Como hemos dicho, los números fríos nos permiten visualizar ese panorama con mayor claridad y nos eximen de mayores comentarios. Por caso, el 5 de marzo, días antes que comience el aislamiento preventivo y social, el centro de salud provincial con asiento en Mercedes contaba con cinco camas en su Unidad de Terapia Intensiva. Solo 2 de ellas estaban ocupadas. Ya por los comienzos de abril se había incrementado a 8 camas, en mayo a 10 y desde junio 18. Progresivamente esas camas se fueron ocupando y en los últimos tres meses 11 camas fueron ocupadas teniendo como último registro oficial el 5 de agosto. El porcentaje de ocupación en este caso se ubica por encima del 60 por ciento, pero respecto de las 5 camas de marzo estamos hablando de un 220 por ciento más de ocupación. Los gráficos son claros y muestran como progresivamente el sistema sanitario se fue preparando para enfrentar la pandemia. Nos permiten pensar en que aquellas 5 camas hubiesen sido insuficientes para las 11 que están ocupadas hoy. El hospital debería haber tenido que tomar entonces la determinación de buscar cómo brindar respuestas a esas 6 personas más que requerían la atención en UTI y hubiese sido un hecho su derivación dentro del sistema público o la búsqueda de soluciones en centros privados locales o de la región. Entonces el fortalecimiento de esa respuesta sanitario, mientras la sociedad o buena parte de ella respetaba el aislamiento, valió la pena.

Giles

El intendente de San Andrés de Giles, Carlos Puglelli, también nos ofreció un breve pantallazo de esta situación. Este distrito cuenta con un hospital municipal, pero que también ha tenido el acompañamiento de Provincia como parte de esa batería de respuestas integrales que debían darse. En diálogo con Protagonistas el primer mandatario gilense asegura que en Terapia Intensiva contaban en marzo con 5 camas con respirador y hoy están en 11. Pero también reforzaron esa capacidad de respuesta incorporando 30 camas en el hospital que contaba con 70, más un convenio con una clínica privada que actualmente no funciona, para sumar otras 20. No son demasiado diferentes las realidades que se viven en ciudades como Navarro o Luján, donde el Coronavirus ha golpeado fuerte.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre