Carlos Solari, 68 años, partió a la presencia de nuestro Dios, este viernes 3 de Julio.

Cuando me enteré de su deceso, se me vino a la mente el siguiente versículo del Apocalipsis: “Bienaventurados de aquí en adelante los que mueran en el Señor, descansarán de sus trabajos porque sus obras con ellos seguirán. Ap. 14:13

Conocí a Carlos en el año 1983, como militante del Partido Intransigente, que se reunía en un local de la Galería de la calle 29, nos hicimos amigos y lo invité a participar de la iglesia Metodista, la de la calle 26 y 31. Y desde el primer domingo que asistió no dejó de congregarse hasta el día de su partida. También fue muy activo en el Hogar Lowe como voluntario y participando de la Comisión Directiva de la Fundación. Muchos en Mercedes lo conocían por el cajero de la Casa Alonso, nosotros lo conocíamos como un hermano militante de la Fe cristiana y social.

“Porque sus obras siguen con ellos”. Muchos buenos ejemplos nos deja Carlos para que lo imitemos.

En primer lugar, su fe: en nuestra iglesia fue ministro local y predicador laico, también maestro de educación cristiana. Fue tesorero hasta el presente. Se dice que los tesoreros de las iglesias son los discípulos de Jesús de mayor confianza, y así fue Carlos en nuestra Congregación. 

Su vocación espiritual lo llevó a ser un militante social, siempre ocupado en dar una mano al que estaba en necesidad, por ese motivo, ya de  grande estudió la carrera de Trabajo Social.

De perfil bajo, sencillo, humilde, bondadoso, con un humor constante que evidenciaba con una sonrisa siempre en sus labios. Ideológicamente un militante popular y nacional, lo cual evidenciaba una fe encarnada en la vida cotidiana según las enseñanzas de Jesús.

Recuerdo que cuando en 1983 llegó la democracia, con él y otros, fundamos la Multisectorial de Derechos Humanos de Mercedes, y un gran logro de esta, fue acompañar a la familia Gatica a recuperar a dos de sus hijos secuestrados y desaparecidos, más otras actividades en defensa de los Derechos Humanos en nuestra ciudad. También fue uno de los primeros en formar parte del Comité de la Defensa de la Democracia, convocada por el Intendente Gioscio, la cual marchó con el pueblo mercedino a detener los tanques del regimiento, cuando fue la asonada de los Caras Pintadas.

También fue un gran deportista y maratonista, gran enamorado de la vida sana y natural.

Más recientemente hizo teatro y siempre lo recordaremos en las obras teatrales de nuestra Iglesia. Y por supuesto hincha del Racing Club, como quien le escribe.

Activo en la sociedad de Fomente del Barrio Eva Duarte. Y solidario con la lucha por sus derechos de los Pueblos Originarios, su ataúd llevó la bandera Wimpala lleno de flores.

Esposo cariñoso con María del Carmen Gómez, formaron una linda familia, con sus hijos Nahuel y Dámaris.

Por todo esto, damos gracias a Dios por la vida de Carlos, teniendo la certeza que así, como compartió la muerte de Cristo, también reciba la gloria de su Resurrección, donde seguramente nos volveremos a reencontrar.

Pastor Fernando Suárez      

Iglesia Evangélica Metodista Argentina desde 1886 en Mercedes.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre