Qué habremos hecho para merecer esto. Al ya mal tratamiento dispensado por los distintos gobiernos en la parte económica donde el 70% del padrón recibe el haber mínimo, insuficiente a todas luces para cubrir las necesidades básicas fundamentales, debemos agregar ahora lo que acontece en distintos centros de pago, en especial la entidad Efectivo Sí (CFA) lugar en que efectivizo mis haberes mensuales.

Desde hace un buen tiempo, pandemia al margen, se está tratando de desalentar el cobro por ventanilla, derivando la operativa a cajero automático, situación ésta que en muchos casos en lugar de facilitar el pago lo entorpece notablemente, a saber:

1 – En la hipótesis que todos los jubilados tengan su tarjeta de extracción, lo que se lograría es trasladar el núcleo de gente que antes cobraba por ventanilla al cajero automático, con el agravante de formar grandes colas en la calle a la intemperie, y sobre todo en próximos meses de temperatura invernal.

2 – El cajero automático tiene un límite de extracción de 30 billetes no importa su valor nominal, complicando en muchos casos el retiro del sueldo total en una sola operación con la pérdida de tiempo que ello implica haciendo más larga la espera por persona.

En tiempos que se aconseja estar en las casas, se tiene por más tiempo la gente en la calle, o sea que si no es el Covid 19 tenemos otras enfermedades acechando como gripe, bronquitis, etc.

Tengan en cuenta también que personas de 70 años en más no pueden cambiar bruscamente de costumbre, y no todos tienen un apoyo familiar o amigos que le den una mano, ya sea por desconfianza, que tienen todo el derecho a tenerla o porque no quieren sentirse inútiles dependiendo de terceros.

Por tal motivo quienes deseen el método tradicional de cobro, no se le puede negar; una cosa es sugerir el uso de la tarjeta (que puede ser útil en casos extremo) y otra su imposición obligatoria, diciéndole a muchos viejitos “si no la usa el mes que viene, no cobra”). No hay ninguna disposición del Banco Central que anule las ventanillas, se aceptará con gusto todas las medidas de precaución higiénicas que deban tomarse (el ingreso de pocas personas, turnos si se quiere en cada día de pago, que se nos tome la temperatura al ingresar, etc.) pero quien desee cobrar por ventanilla pueda hacerlo, y principalmente quienes perciban un haber de cierto volumen, para evitar demoras y hasta por seguridad.

Vale citar lo visto en el Palacio Municipal, donde el personal administrativo y cajeros trabajan a pleno, y al cual les hago llegar mis felicitaciones a ellos y superiores inmediatos. Entonces cabe preguntarse ante tareas similares, porqué el Municipio nos abre sus puertas y Efectivo Sí nos quiere tirar a la calle; lógico hay que recaudar con los impuestos, lo cual me parece muy aceptable a quienes estamos acostumbrados a cumplir con nuestras obligaciones, pero que también queremos hacer valer nuestros derechos en situaciones de cobro antes señaladas. Todo el personal de caja está perfectamente protegido con el vidrio que lo separa del público y otras medidas complementarias, o será acaso que la oficina de Efectivo Sí es “el infierno contaminante” y el salón municipal “el paraíso terrenal inmunizado”. Además no sé que garantías de higiene podría tener un cajero automático que es manipulado por decenas de personas en cada día de cobro.

Señores de Efectivo Sí, si realmente quieren cuidarnos, no lo están haciendo bien, no se preocupen que somos adultos y sabemos hacerlo solos y cuando se levantan cada día, agradezcan que por haber “viejitos cargosos o molestos” ustedes tienen una fuente laboral, en un momento muy difícil de la economía. Piensen que si en algún momento no existiera más el pago por ventanilla, quizás tampoco estarían entonces muchos de ustedes.

Atentamente.

Raúl Osvaldo Lima

DU 7.948.144

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