El Gobierno Provincial dispuso una fuerte restructuración con la unificación de comandos.  Las dependencias departamentales serán suprimidas por una suerte de Superintendencia. La centralización de la zona de Mercedes podría recalar en Chivilcoy aunque habría gestiones para que el edificio de 20 y 37 siga manteniendo la labor.

El ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, ordenó un profundo cambio en la Policía Bonaerense, al agrupar a las distintas fuerzas que conviven en los distritos bajo un único mando que será elegido por cada intendente, quienes además podrán elaborar su propio plan de seguridad.

Entre ellas,  de un plumazo, Berni disolvió las 33 jefaturas departamentales y las 70 jefaturas distritales, que eran los nexos entre las policías locales y la jefatura central.

En su reemplazo ordenó la creación de 58 policías departamentales de seguridad, que funcionarán en los 44 distritos de más de 70.000 habitantes que tenían Policía Local y otros 14 que, pese a ser más chicos, no habían adherido a la Comunal.

Estos cambios generan en la ciudad de Mercedes una preocupación, concretamente sobre lo que puede ocurrir con el personal que actualmente cumple funciones en el edificio de calles 20 y 37. Es que de acuerdo a los datos recogidos por Protagonistas, los cambios generarían la decisión de una centralización en la ciudad de Chivilcoy.

Pese a los intentos de recabar datos, las fuentes policiales consultadas coincidieron en que las propias autoridades de la fuerza estaban abocadas en este fin de semana a leer con profundidad los alcances de la nueva norma. “Hasta nosotros aún no tenemos en claro todo el diagrama” explicó una de las fuentes.

Además, aún no habría claridad por parte de los uniformados en cuanto al tema escalafón, ya que también la nueva disposición tendría  cambios en ese sentido.

Cambios

Dentro de las nuevas disposiciones se creó la figura del Jefe de Estación de Policía Departamental de Seguridad, cuya jurisdicción territorial se corresponderá con la del municipio.

En tanto, las restantes 77 comunas seguirán funcionando con la Policía de Seguridad Comunal, que no obstante aparecerá empoderada con los cambios.

El corazón de la reforma, más allá de los cambios de denominaciones, radica en la subordinación de todas las fuerzas policiales creadas en los últimos años al mando unificado de las policías departamentales y de seguridad comunal. Esto significa que la Policía Local, el Comando de Patrullas, la Policía de Seguridad Rural y las comisarías de la mujer responderán a una única voz dentro del distrito, más allá de mantener sus estructuras orgánicas internas.

Más poder a los Intendentes

Pero uno de los cambios más importantes se da en el terreno político. La nueva reglamentación invita a los intendentes a participar de la organización de la fuerza, mediante un “Convenio de Cooperación para el Fortalecimiento del Sistema Provincial de Seguridad Pública”.

Los alcaldes que suscriban a ese documento (que establecerá cómo se repartirán los gastos de la fuerza, pero también su distribución geográfica) tendrán la posibilidad de proponer al jefe de la policía de su distrito, aunque la última palabra seguirá siendo de Berni.

Así, podrán poner a un hombre propio a dirigir y controlar a todos los policías que trabajen en su territorio, algo que actualmente, por la dispersión de fuerzas, estaba lejos de suceder.

Además, los intendentes deberán trazar su propio plan de seguridad y participarán de una Mesa de Coordinación Local, que también estará integrada por representantes policiales y de la cartera que conduce Berni, y que definirá los lineamientos de las políticas de prevención en el distrito.

Desde Provincia entienden que con la eliminación de las jefaturas departamentales, la intención del ministro bonaerense fue también quitar interlocutores entre él y los alcaldes, que ahora solo tendrán al jefe de la policía local y al jefe de la Bonaerense en el medio.

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