El impacto de la pandemia impacta de lleno en los establecimientos educativos. Aquellos que tienen menos recursos de subvenciones del Estado son quienes se ven más perjudicados.

Los establecimientos de educación privada comienzan a marcar preocupación en torno al impacto que ya está generando la pandemia en el cobro de cuotas. Una situación que se replica a lo largo de todo el país.

En Mercedes, autoridades del Instituto Camila Rolón confirmaron que la morosidad en el pago de cuotas subió en tan solo un mes, alrededor de un 25 por ciento, tratándose además de una escuela que no tiene la totalidad de subvención por parte del Estado.

El tema subvención es toda una complicación porque en la mayoría de las escuelas de educación privada hay personal que tiene subvención al 50 por ciento, e incluso muchos que directamente no lo están, a partir que las autoridades de las escuelas deciden sumar servicios para mejorar la calidad educativa y se encara con los recursos que la propia entidad genera.

Carlos Mosso es el presidente del Instituto Camila Rolón, quien consultado sobre esta actualidad que se vive a partir de la pandemia manifestó que  “es una realidad que todos conocemos y que tristemente se ve reflejada en los colegios privados como en cualquier ámbito de la ciudad, en cualquier actividad, en donde muchas familias se están viendo afectadas por no poder trabajar, los ingresos están decayendo notablemente y les cuesta afrontar todo lo que tiene que ver con servicios y en este caso con pagar las cuotas de los colegios privados”.

En lo que respecta a Camila Rolón, Mosso precisó que “también se viene sintiendo un poco más afectado que otros colegios privados por el tema de las subvenciones. Sabido es que la mayoría de los colegios privados están siendo subvencionados desde hace mucho tiempo, pero en nuestro caso llegamos a un cincuenta por ciento de subvención, lo cual quiere decir que el  Estado financia a las entidades privadas en un porcentaje, muchas de las cuales tienen un ciento por ciento de subvención y  en nuestra caso la mitad…”.

Esto indica que la mitad del salario de los docentes tiene que ser afrontado por la propia institución a partir de los recursos que se generan en cobro de cuotas y otras actividades que puedan desarrollar. Asimismo la institución debe hacerse cargo del mantenimiento de la infraestructura y el pago de los servicios.

En cuanto a lo inmediato, Mosso llevó cierta tranquilidad al manifestar que “gracias a Dios nosotros hemos sido muy ordenados. Hoy por hoy, nuestros docentes pueden quedarse tranquilos en el sentido que por dos meses más tenemos tranquilidad, pero estamos viendo con preocupación que la morosidad va en crecimiento. Nosotros teníamos una morosidad hasta ante de la pandemia de un 10 o 15 por ciento, pero estamos notando tristemente que hoy estamos llegando al 40 por ciento y es muchísimo esto…”.

El tema que en esta institución haya alumnos cuyas familias tengan poca bancarización hace que muchos no abonen su cuota mediante el débito y ello impacta en la morosidad. Mosso explicó que muchos de los alumnos son hijos de empleados de comercio, justamente uno de los sectores más afectados por la crisis. “Lamentablemente estamos viendo un incremento muy fuerte en la morosidad y vamos a ver qué sucede dentro de un par de meses”, destacó.

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