Protagonistas consultó a distintos vecinos que a diario deben poner el cuerpo en sus distintas tareas. El miedo al virus está latente. En los servicios de taxis y remises la recaudación bajó en un 90 por ciento.

Desde el inicio del aislamiento social obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional hubo varias actividades que fueron consideradas como esenciales, y por lo tanto, muchos vecinos deben salir a diario a cumplir con sus tareas.

Protagonistas consultó a algunos de ellos sobre cómo viven este momento, cuál es el trato de los vecinos, y también cómo viven las familias de cada uno de ellos el ver que todos los días deben salir a un mundo que vive con incertidumbre esta realidad.

En las consultas realizadas hubo un denominador común: el miedo; el temor a lo desconocido y sobre las consecuencias que esto puede acarrear. Pero a la par del miedo en materia de salud, algunos también le agregaron el temor en lo económico. Allí, los conductores de autos de alquiler entrevistados coincidieron en que la baja en la cantidad de pasajeros ronda el 90 por ciento.

Juan Alberto (Remisero)

“La verdad que estoy muy angustiado en cuanto a cómo estamos viviendo porque la gente tiene medio, no sale y la cuarentena esta nos ha traído mucho miedo”.

En cuanto al impacto laboral, el chofer indicó: “Tenemos una caída del 90 por ciento, y ya no sabemos qué hacer porque la gente no toma un remise por miedo a que se expanda el virus. Estamos muy preocupado por eso”

“La poca gente que está viajando lo hace por necesidad; tiene que salir la gente para hacer algunas cosas”. Para este trabajador no hay dudas en marcar que “la gente está viviendo mal”.

En cuanto a los recaudos, precisó: “Nosotros tenemos todo, barbijos, guantes, alcohol, se limpian con lavandinas las alfombras; el recaudo es completo, nos estamos cuidando, pero el miedo está”.

“Ojalá que esto cambie, en lo personal creo que el presidente de la Nación está haciendo un buen acto para la sociedad”.

Néstor (Taxista)

“Estamos viviendo con poco trabajo. Yo estoy desde las 5 de la mañana hasta las 9 de la noche y hay muy pocos viajes. Coincido en eso que la baja es de  aproximadamente un 90 por ciento”.

“La gente tiene miedo, yo también lo tengo, porque si bien no tengo el virus, puede subir alguna persona que sí lo tenga y así me puedo contagiar”.

El taxista también afirmó que su familia vive con miedo este momento. “Yo llego a mi casa y me saco toda la ropa, las zapatillas antes de entrar, y cumplo con todas las recomendaciones que dan los profesionales. Mi familia me pide que me cuide mucho”.

“Esto creo va a ser para largo, por lo menos hasta junio o julio, al menos es lo que me parece a mí”.

Samuel y Ramiro (Expendedores de combustibles)

“Estamos con un poco de miedo. Tratamos de que la gente no se baje de los vehículos, teniéndole mucho respeto a lo que es el virus”.

“Nosotros estamos bien cubiertos, tenemos barbijos, guantes, alcohol en gel. La empresa nos exige mucho y usamos mucho jabón y agua”.

“Nuestra familia vive esto con mucho miedo porque nosotros estamos muy expuestos acá, pero bueno siempre están para apoyar”.

Ambos coincidieron en que los mercedinos salen muchos de sus casas y eso se ve en el movimiento diario.

Gisella (Agente policial)

“Esto es un tema complicado, la gente no está respetando mucho lo que son las normas y como se está tomando todo hoy en día, pero bueno, vamos luchando, más allá de ser oficial de policía, como persona también, respetándolo de mi casa”.

“La familia de nosotros también lo vive de una manera complicada, hay algunos que necesitan trabajar, y por eso nos ayudamos entre todos, como se puede”.

“En cuanto a la gente también es bueno decir que hay muchos que son respetuosos, que se detienen a consultar. Insisto en que uno entiende en la necesidad de trabajar que muchos tienen, pero también hay que estar al tanto de las precauciones”.

“Nosotros tenemos los elementos para cuidarnos y se van utilizando en la manera en que se puede”.

Alberto (Chofer de Línea 57)

“La verdad es que no estamos tranquilos, con un poco de miedo, sabemos que en cualquier momento nos podemos contagiar. A los que suben nosotros no los revisamos, no sabemos si están contagiados o no, solamente cargamos gente y la llevamos”.

“Acá es bueno decir que tomamos los recaudos, tenemos esta cortina para dividir con los pasajeros, tenemos barbijo, alcohol. Desinfectan los colectivos, damos una vuelta, por ejemplo vamos a Palermo, volvemos a Luján y cambiamos colectivo, agarramos otro ya desinfectado; se cambian los colectivos en cada vuelta”.

Albergo acentuó que la cantidad de pasajeros que viajan diariamente bajó considerablemente y la poca que debe hacerlo lo hace con cierto temor. “Por ejemplo, apoyan la SUBE y de inmediato se ponen alcohol, ha cambiado mucho”.

En cuanto al tema familiar, sostuvo: “Cada vez que salgo de casa me desean suerte, pero bueno, otra no nos queda, tenemos que trabajar, seguir, por suerte tengo trabajo efectivo, no soy de alto riesgo, porque sí he tenido compañeros que debieron parar por ello… hay mucha gente que dejó de trabajar en la empresa…”.

En cuanto a lo que viene manifestó: “Ojalá y tengo la expectativa que esto se revierta, no sabemos cuándo, porque esto como dijo el presidente no se sabe cuándo concluirá; todos esperamos que sea lo más pronto posible, es algo que nos ha cambiado la vida a todos… de una manera u otra, esto nos ha perjudicado a todos, por más que tengamos un salario o no. En este momento, por más que tengas un sueldo no podes hacer nada, más que venir y trabajar”.

Facundo (Empleado Municipal)

“En el trabajo se genera un poco la incertidumbre porque no se sabe que va a pasar en el país, en la ciudad está bastante controlada, la gente por momentos se ve que cumple. Acá el personal que está en cuarentena lo está cumpliendo y en la calle, por momentos también se ve que la gente está saliendo un poco más”.

Sobre el cuidado personal dijo: “Tomo los recaudos necesarios al volver a casa, me saco toda la ropa, me baño, no tengo contacto en ese momento con mi familia”.

“Mi familia lo vive con preocupación porque también tenemos abuelas, abuelos, se tiene temor por la gente mayor, y con las nenas haciendo las tareas por Whatsapp o mail, como la mayoría”.

“Aquí en el Corralón Municipal, si bien las tareas están reducidas, solamente trabaja la recolección y las guardias de servicios eléctrico y servicio sanitario, la gente también tomas sus recaudos, está preocupada, trata lo menos posible en estar en contacto hasta con sus propios compañeros, hacen la tarea y se van a casa”.

“Acá tenemos alcohol en gel, lavandina, tenemos los equipos que están desinfectando y también dan una pasada por aquí dentro haciendo esa tarea… y está claro que mientras cumplamos con la cuarentena esto va a pasar más rápido, cuanto más nos cuidemos y respetemos el aislamiento va a estar más cerca la normalidad; si no nos cuidamos vamos a tener un contagio masivo y esto será mucho más extenso”.

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