Posibilidades que se esfuman. Inversiones industriales que comenzaron como una buena chance pero que terminaron en la nada misma. Una nueva oportunidad que se escapa en cuanto a inversiones y antecedentes que nos exponen como los dueños de nuestro propio destino.

(De la redacción)

Posiblemente la fallida instalación de la empresa Agroenergie One en Mercedes o simplemente como lo reconocen en la comunidad, los alemanes, quede en la lista de proyectos que se pudieron llevar a cabo en nuestra ciudad y por circunstancias diversas se frustraron. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, la novela que comenzó a fines del mes de noviembre ha tenido su punto culmine en la jornada del pasado jueves cuando se concretó la postergada Sesión Extraordinaria, ya con todas las cartas sobre la mesa pero sin acuerdos entre las bancadas. A lo largo de la historia de nuestro semanario que ya lleva tres décadas en el periodismo local, hemos asistido a innumerables posibilidades que alentaron expectativas pero que no pudieron avanzar. La más resonante tal vez hayan sido Brahma, compañía de capitales brasileros que realizó estudios de suelo y agua en nuestro partido pero se terminó radicando en Luján. Posteriormente en ese mismo predio sobre Ruta Nacional 5 estuvo por llegar la firma Coventry, dedicada a la fabricación de electrodomésticos línea blanca. En alguna ocasión mostró interés en instalarse la chocolatera Ferrero Rocher, que terminó en Exaltación de la Cruz. La empresa Explosivos Tecnológicos Argentinos fue otra empresa que se esfumó, en medio de diferencias políticas mucho más acentuadas que las que se vieron en esta ocasión. Podríamos enumerar otros casos pero no hacen a la cuestión. Sí en términos comerciales, ya no industriales, se debatió la posible llegada de la cadena Coto. También por entonces la Cámara Económica tuvo fuerte influencia en la postura adversa. El tiempo marcó que los supermercados de origen oriental fagocitaron buena parte de esos supermercados locales y hoy las cadenas instaladas son las que más fuentes de trabajo generan. Tanta agua corrió debajo del puente que en la repetición de esas “frustraciones” muchos mercedinos utilizaban una especie de slogan respecto a que estábamos en “la ciudad del no”. Resultará difícil entonces explicar ahora porqué los capitales teutones buscarán otro destino. Hay cuestiones técnicas, legales y normativas que tienen su peso en la venta de las diez hectáreas lindantes con el sector industrial planificado. Como los hechos positivos tienen sus responsables, los negativos también. Y quedará a consideración de lectores, vecinos comunes, determinar la cuota parte de responsabilidad que a cada uno le toca. Nosotros otorgaremos la información para que ese análisis pueda producirse. Pero no se puede dejar de mencionar lo que hemos dejado pasar. En principio la ocupación de un predio que tuvo oportunamente la visión de cobijar a 23 empresas en igual cantidad de parcelas. Desde que lo compró el municipio a Mastellone, el lugar no ha hecho más que generar malezas. En esta ocasión los inversores alemanes estaban dispuestos a adquirir la totalidad del predio en la suma de 800 mil dólares. La conversión a pesos supera los 55 millones de pesos, una cifra muy parecida a lo que debió invertir la comuna para la obra de la Avenida 2. Pero además Agroenergie tenía aprobado el desembolso de cuatro millones de dólares. Esto incluía la compra del terreno, la construcción de la planta, la pavimentación de casi un kilómetro dentro de la zona fabril, mejoras en materia de gas y energía eléctrica que iban a favorecer al Sector Industrial Planificado. Cuando ese engranaje se ponía en marcha había expectativas de trabajo directo e indirecto. Un plan productivo a cinco años con una cantidad de empleados que superaría según sus planes, el centenar. Todo proyecto de estas características dinamiza otros sectores de la economía y el trabajo. La tercerización de servicios, la compra de insumos, la relación con otras firmas locales, entre otros aspectos. Pero la ordenanza aprobada el jueves último no alcanzó a cubrir las demandas de la empresa que a esta altura de los acontecimientos no era ajena a ninguno de aquellos que iban a tomar las decisiones, porque si hay algo que hicieron fue responder a todas y cada una de las solicitudes que se le efectuaron. La norma generada, según interpretaron los industriales, modificaban los planes que ellos habían esgrimido y esto se supo antes que comenzara la Sesión Extraordinaria. A esta altura de los hechos, Agroenergie estará en la búsqueda de un nuevo destino. Porque la inversión en Argentina está prevista y si no era en Mercedes estaba decidido que llegaría a otro lugar. Donde tal vez consigan mejor suerte, un mejor final, de esos que se esperaban por estas latitudes pero que no se pudo conseguir. Fueron muchos días, muchas reuniones, muchas idas y vueltas como lo reconocieron los propios concejales. Y de tanto tirar de la cuerda, es posible que se termine cortando. Agroenergie ya forma parte de la lista de las frustraciones mercedinas, sí, la de los alemanes… esa inversión que había generado expectativas en distintos sectores de la sociedad, esa inversión que en 40 minutos de una noche de Sesión en el Concejo, se apagó y se escapó como agua entre las manos. ¿Otro final impensado? Si repasamos los antecedentes tal vez no lo sea, tal vez seamos nosotros mismos los que desaprovechemos oportunidades. Esta era uno, pero todo indica que dejó de serlo.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre