La nueva unidad de negocios de la entidad bancaria está siendo edificada en calle 22 entre 25 y 27. La sucursal dejará el Palacio de Tribunales después de largos años. La Comisión Municipal de Patrimonio solicitó que en el proyecto se respete la fachada del edificio. Existen pocos datos oficiales sobre cómo será su funcionamiento.

La sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires que funciona en el Palacio de Justicia de los Tribunales locales dejará el tradicional edificio de 26 y 27 para ubicarse en un nuevo destino. Desde hace algunas semanas se viene trabajando en una nueva construcción la cual está ubicada en calle 22 entre 25 y 27, lindero con el edificio donde funciona la delegación de la Agencia de Recaudación de la Provincia (ARBA). Por el momento no se han brindado detalles oficiales respecto de las nuevas funciones que podría tener este espacio, solo un cartel indica que “próximamente” funcionará en ese inmueble una “nueva unidad de negocios” denominada “Tribunales Mercedes”. En esa gigantografía se puede observar además el dibujo de cómo quedaría el proyecto terminado, que en efecto deberá respetar algunas características arquitectónicas del edificio. Cuando hablamos que se conocen pocos detalles nos referimos a que según algunas versiones de fuentes confiables, se aprovecharía esta nueva sucursal para incorporar nuevos cajeros automáticos en Mercedes y de este modo descomprimir los existentes que en muchas ocasiones no dan abasto. Tampoco se conoce a ciencia cierta si el que actualmente se ubica dentro de Tribunales continuará funcionando o será desactivado. Las estimaciones de las fuentes antes mencionadas indican que la nueva sucursal debería estar terminada dentro del corriente año y hay quienes vaticinan que será en el segundo semestre de 2020.

Patrimonio

Cuando la entidad bancaria decidió este traslado hubo intervención municipal y la aprobación del nuevo proyecto, en términos arquitectónicos pasó por la Comisión de Patrimonio denominada CUNA. Se supo que oportunamente hubo algunas objeciones al respecto pero tras jornadas de diálogo entre las partes la refacción fue aprobada. “La idea básicamente era mantener la fachada, la que tenía valores patrimoniales, el resto del edificio, en su interior, ya había tenido muchas intervenciones. El proyecto se presentó como corresponde por el área de Obras Privadas y luego pasó a Patrimonio, allí vimos que en el interior se habían hecho muchas modificaciones, pero quedaba algo de fachada que valía la pena resguardar. Por eso se habló con los arquitectos para que mantengan eso y se aprobó dentro de las normativas vigentes…”, aseguró a este semanario un integrante de la Comisión de Patrimonio.

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