Desde la promesa del Estado nacional que quedó a mitad de camino hasta la decisión de encarar los trabajos con fondos municipales. Una licitación con una sorprendente cotización y los problemas que se viven en la actualidad. La historia de la 2 resumida en esta crónica.

Allá lejos en el tiempo empezaba a escribirse la historia de la Avenida 2. Durante la gestión del presidente Mauricio Macri y el primer mandato del intendente Ustarroz, nacía el compromiso de la repavimentación. Aquellas imágenes o escenas de hace algunos años parecen haberse quedado perdidas en el tiempo. El anuncio público y el mano a mano con los vecinos del que fue parte en una especie de timbreo el funcionario de Vialidad, Lucas Logaldo, diciéndole a los frentistas que el Estado nacional iba a devolverle a Mercedes una avenida en condiciones de transitabilidad. Es cierto que sonaba bien, pues anteriores gestiones no lo habían hecho y la 2 hacía tiempo que ya había dejado de ser parte de la traza de la Ruta 5, aunque en términos de jurisdicción correspondía a Nación aportar la solución. Pero esa solución fue a medias porque iniciaron desde rotonda de Ruta 5 hasta la Avenida 1 y todo quedó detenido. Discusiones de todo tipo, incluso eje de la campaña en las Legislativas de 2017, las soluciones se postergaban. El municipio comenzó entonces a evaluar seriamente la posibilidad de hacerla con recursos propios y luego intentar recuperar esos fondos. Reuniones por aquí y por allá. Hasta apareció en escena Ezequiel Bisso quien dejó entrever que no se había hablado de plazos y hasta que habían “trocado” aquel incumplimiento por la calle 10, obra que se financió con fondos provinciales. En concreto se decretó la Emergencia Vial y allá por octubre de 2018 se decidió realizar una consulta popular. Los vecinos acompañaron la decisión y poco después se concretó el llamado a licitación por parte del propio municipio.

Bajo Presupuesto

En los primeros días de noviembre la convocatoria o licitación concitó el interés de diez empresas de trece pliegos de bases y condiciones que habían sido vendidos. Eran tiempos de escasa obra pública y el municipio tenía firmes expectativas que los números finales estén por debajo de los 87 millones de pesos que era el presupuesto oficial. En efecto, siete empresas cotizaron por debajo de esa cifra, aunque una en particular causó sorpresa por no llegar a los 60 millones de pesos. Lázaro Construcciones, sorprendió con unos 59 millones de pesos, hecho que generó un murmullo en la sala del teatro Julio César Gioscio. Por entonces las estimaciones eran que en el mes de diciembre podrían estar comenzando los trabajos que tenían un plazo de obra de 6 meses. Pero recién por esa fecha se concretó la adjudicación y meses después, ya en 2019, arrancaron los trabajos, hoy algo demorados. Pasó entonces más de un año, lapso en que la inflación estuvo cerca del 55 por ciento. Si era un monto llamativo el de entonces el sostenimiento de la oferta debe resultar aún más complicado para la constructora por cuanto hay quienes se sorprenden que no se haya pedido una redeterminación de precios como se ha hecho en innumerables obras a lo largo de nuestro país. Aseguran que el municipio ni siquiera evalúa tal posibilidad ni mucho menos estaría dispuesto a aceptarla. “La obra se va a terminar con la oferta que oportunamente se hizo en la licitación”, expresó a este medio una fuente comunal. No exenta de complicaciones los trabajos siguen adelante en la Avenida 2 y en tal sentido se espera la conclusión por parte de la empresa para no seguir perdiendo el valor de su oferta, del municipio para cerrar un foco de conflicto, de los comerciantes frentistas por obvias razones y de toda una comunidad dada la importancia de esta arteria para Mercedes.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre