Fue fundada un 8 de octubre de 1969. La institución fue logrando sus objetivos fundamentales de dar espacio a las personas con discapacidad. Su responsable de hoy, María Silva, habló de las conquistas y los nuevos desafíos.

El pasado martes cumplió 50 años de presencia ininterrumpida en la ciudad una de las instituciones más queridas: CAIDIM. Fundada un 8 de octubre de 1969, la entidad se fue afianzando dentro de la comunidad y generando un espacio importante para aquellos que lo necesitan.

La  historia señala que los primeros en integrar la Comisión  fueron Cándido Bozzini, Carolina de Almazán, Susana María Moreno, Ana María Manes, Pedro Antonio Gottifredi, María E. L. de Mameli, Sara de Tores, Adelma Pítaro, Benedicto Schiraldi, Gabina de Bruzzoni, Clelia de Cané, Esther de Borni, Alicia de Méndez, Osvaldo Olivieri, Juan Carlos Astrada, Martha Edith Moreno, Elda Zulema de Pisoni, Delfina de Huarte, Eric Allembarch y Eduardo Pisoni. Se sumaron a este primer esfuerzo las docentes Nelly Zetti de Bustos Berrondo, Leonor Ocampo, Élida Moreno, María de Huarte y Susana Moreno.

El objetivo común que dio inicio a CAIDIM surgió de este grupo, muchos de ellos docentes de Educación Especial y familias con niños con discapacidad, para que estos niños tuviesen un lugar de encuentro y capacitación, más allá de las escuelas primarias.

Con el tiempo, esos niños crecieron y CAIDIM se fortaleció como un Taller Protegido y un espacio de trabajo. Un lugar que le permite a quienes allí asisten poder insertarse en el mundo laboral y un reconocimiento por el trabajo que realizan diariamente.

María Silva, actual responsable al frente de la institución sostuvo que es una enorme responsabilidad estar al frente de la institución pero también “mucho orgullo”. Expresó que “cincuenta años sostener a una institución es un montón. Muchos dicen son re jóvenes, pero son 50 años. Han sido también cincuenta años de pasar crisis económicas, que no son fáciles, pero bueno las hemos pasado, las pasamos y las seguiremos pasando. En el fondo los objetivos se cumplen, por ahí no todos, pero sí se cumplen muchos. El primero de ellos es que las personas con discapacidad tengan trabajo, y defender los derechos de las personas son discapacidad, y ese objetivo se cumple”.

Silva sostuvo que siempre sigue la lucha por buscar el mejor presupuesto para los Talleres Protegidos, destacó que se ha logrado ir avanzando a través de los años. “Creo que hace 50 años atrás, los papás que iniciaron CAIDIM ni se imaginaban que se iba a llegar a todo esto. Y hoy con una Ley de Talleres Protegidos, con una ART y una Superintendencia de Riesgos de Trabajo que exige medidas de seguridad, con una integración en el campo laboral, en el campo cultural, con un ir y venir de la gente con discapacidad que la ves en la calle, cuando yo era chica vos no veías todo esto, en la escuela no te hablaban de discapacidad, en tu casa si no había alguien con discapacidad tampoco se mencionaba ni te enterabas en qué familia había alguien con discapacidad, hoy es algo común y normal como tiene que ser…”, explicó María Silva, añadiendo que falta aún un presupuesto para los Talleres Protegidos y que sus trabajadores sean reconocidos como empleados comunes.

17 de octubre con celebración

Más allá que el martes se cumplieron los 50 años de vida, y dentro del taller se pudo saborear una torta, el festejo más grande, y buscando un gesto de solidaridad, será el jueves 17 de octubre, a las 21 horas, en Casa Anús. Las entradas pueden adquirirse en la sede de la institución en 30 y 43. El valor de la entrada es de 300 pesos. “Es bastante limitado el cupo. Pero la idea es festejar y compartir  con todos los que quieran ir”, sostuvo María Silva, invitando a los interesados a reservar su entrada en el local de CAIDIM de calle 30, casi esquina 43.

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