La elección de 1987 le había permitido al Dr. Julio Gioscio conseguir un 53 por ciento de respaldo y en 1995 ganó el caudillo por 25 puntos de diferencia. Eran Comicios Generales. Esta vez, en una Primaria, el actual intendente estuvo por encima de ambos “récords”.

Los resultados electorales del pasado domingo nos invitan a llevar adelante un análisis dada la contundencia de la victoria del actual intendente, hecho que no tiene precedentes desde que los argentinos recuperamos la Democracia. Los números en Mercedes tienen antecedentes de claras victorias, durante los tiempos del Dr. Julio César Gioscio, pero ni siquiera aquel dirigente que supo ser garantía de triunfo, pudo alcanzar porcentuales y diferencias, tan holgadas como las que se vieron el pasado 11 de agosto. Revisando aquellos viejos guarismos podemos encontrar dos elecciones que resultaron extremadamente favorables para el justicialismo y el caudillo que tenía su peso propio, las capitalizó al máximo. La primera de ellas data de 1987. Para contextualizarla debe decirse que eran tiempos de renovación del peronismo. Tras la derrota en 1983 a manos de la UCR, el PJ comenzó un proceso de “renovación” de la mano de quien fuese cercano al intendente de entonces. Hablamos de Juan Antonio Cafiero, quien resultó electo gobernador cuando terminaba su mandato el hombre de Saladillo, Antonio Armendáriz. Los vientos soplaron a favor del peronismo y Gioscio además venía de superar la prueba de aquel 83 donde al alfonsinismo arrasó pero no pudo con el pago chico. En efecto, el Frente Justicialista Renovador se alzaba con más de 17 mil votos sobre 10 mil del radicalismo que insistió entonces con Pedro “Patín” Aguirre, mismo adversario que había tenido 4 años antes. La UCR obtenía 10.562 sufragios. Veinte habían sido los puntos de diferencia. 53 % a 33 %, distancia que no se observó en el reparto de concejales que terminó siendo 5 a 4. Otro tiempo favorable para una victoria categórica sucedería ocho años después: en 1995. Era la reelección del riojano Carlos Saúl Menem que tras la reforma constitucional de 1994 iniciaría el primer mandato presidencial de cuatro años. Es oportuno decir que Gioscio estaba lejos de ser menemista, pero su liderazgo local volvió a imponerse con claridad. En la escena nacional aparecía el Frepaso que por entonces iba a ser la segunda fuerza en Mercedes por delante del radicalismo. Ambos sectores iban a terminar en la Alianza del 99. En aquellos días Gioscio volvía a ubicarse en el 50 por ciento, contra un 25 por ciento del Frepaso que proponía como candidato a intendente a Jorge Arenas. Otra vez el reparto iba a mostrar un 5 a 4, aunque en esta ocasión la oposición dejaba dos para los frepasistas (Oscar Fuentes y Laura Deriú) y los dos restantes para el radicalismo (Aída Laporta y Sergio López). Es decir que hasta aquí las barreras a superar eran y siguen siendo, un 53 por ciento de adhesiones y un 25 de diferencia respecto del principal adversario. Porque en definitiva estamos hablando de Elecciones Generales y deberíamos observar octubre para saber si esos “récords” pueden batirse.

Récord primario

Aplicaremos aquí entonces, para analizar lo que pasó el domingo un cálculo donde los votos en blanco no se contemplan. Pero si así fuese también estaríamos en presencia de una elección muy favorable al candidato ganador, como nunca antes se había visto en el distrito. El candidato a intendente Juan Ignacio Ustarroz del Frente de Todos superó los 24.500 votos, más de la mitad de los votos emitidos. Ese número le permite obtener poco más del 57 por ciento de los sufragios a su favor, contra un 30 de su adversaria de Juntos por el Cambio, Julia de Paola. Las barreras anteriores entonces ya quedan superadas: 57 por ciento de apoyo y 27 % de diferencia. Ahora si a esos números, como en los casos anteriores de 1987 y 1995 le quitamos los votos en blanco y solo anotamos los válidos, el actual intendente llega al 61 por ciento contra el 32 de Juntos por el Cambio. Nuevas marcas entonces: 61 % de adhesión y 29 por ciento de diferencia. Ciertamente es una Elección Primaria que no define cargos, pero que de haberlo hecho hubiese repartido concejales en 6 a 3. Octubre será la próxima escala y allí observaremos detenidamente si los resultados mantienen la tendencia de llegar a una elección récord en los últimos más de 50 años dado que esto tampoco había sucedido en los comicios de 1963 (con el peronismo proscripto) y los de 1973.  

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