“Beto” Montero

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Alberto Bernardo Montero, “Beto”, 53 años, comerciante y empresario. Casado con Romina Federico (45), abogada. Tres hijos; Sofía Paz de 27 años, estudiante terciaria; Trinidad (16) y Francisco (14), ambos asisten al Colegio Santa María. Hoy nos cuenta algo de su vida, su familia, sus experiencias, su trabajo, sus gustos, sus cosas…

¿Tu barrio…?

Cuando tuve mis cinco años, mis padres se instalaron en la casa en que me crié del barrio de 12 y 11, donde me hice de mis primeros amigos y compinches de juegos. Algunos de ellos ha sido Horacio Salvo, Ricardo Oliveira, Humberto Valle, Fabián Grosso, Juan Carlos “Tupa” Uncal además de mis primos “Lalo” Deluca y Marcelo “Matu” Matteucci.

¿Eras callejero…?

Esa ha sido una característica de todos o casi todos los chicos del barrio con los que pasaba el día entero en la calle o los terrenos ferroviarios de por allí, en los que jugábamos a lo que fuese. Los límites en casa, si bien los marcaron los viejos, mamá era quien más me los recordaba..(ríe).

¿Tu familia…?

Somos cinco hermanos y yo el único varón y en el medio de la lista, el tercero. La mayor es Marina (60), que es arquitecta, la sigue Silvina, comerciante de 55 años. Yo soy el tercero y me siguen Marcela de 51, jubilada docente y Alejandra (45), también docente aunque  activa. Mis padres; Carmen Nozaleda, que falleció a los 77 años en 2010 y Gilbert Alberto, que tiene 89 años, está jubilado y ha sido un tapicero de alta calidad, con trabajos excepcionales. Mis suegros son “Tuti” y Esther.

¿Tenés ahijados…?

Si y los tres son además mis sobrinos. Hijos de mis hermanas; Bernardo Renzelli, hijo de Jorge y Marcela; Benjamín Cereijo, hijo de Gabriel y Alejandra y Pilar Fernández Montero, hijo de Ángel y Marina.

¿Tus estudios…?

Cursé la etapa de primaria en la Escuela Normal “Justo José de Urquiza” junto a Gabriela Andrés, Mariana Tessore, Patricia Luna, el “Laucha” Florella, el “Loco” Wiman, Marcelo Aguirre…(siguen) y en el cuerpo de docentes recuerdo a Linda Hollman, “Lila” Filippi, María Elena Bojorge, “Niní” Repetto, que era la regente y mi madre también.

¿El secundario…?

Como desde chico, todo lo que tuviese que ver con los autos y todo eso me atrajeron, comencé y cursé los dos primeros años en la ENET Nº 1, en la que tuve de compañeros entre otros al “Rulo” Sosa, el “Laucha” Florella, José Milne. Gustavo Marfía…, siendo profesores o maestros Hugo López, Carlos y Mario Fiorelli, Lidia Rodríguez, Lorusso, “Bombolito” Denápole …(otros), pero debo ser sincero y reconocer que el grupo que integraba no era de los mejores en conducta y aplicación, de modo que mis viejos decidieron por mí y me pasaron a San Patricio, buscando lo mejor.

¿Lo lograron…?

También digo la verdad y es que sí. El cambio de colegio y las normas del mismo me pusieron en caja, siendo un alumno regular por los tres años que siguieron hasta el egreso. Allí me encontré con nuevos compañeros, entre los que te menciono a Mariano Gutiérrez, Sergio Musso, Alejandro Metro, Luis Ojea, Juan Pablo Gutiérrez, Ubaldo Dulevich, Daniel Prizzi, Marcelo Tokashiki…, cuando eran algunos docentes Ricardo Tabossi, el Pbro. Queen, “Madame” Marchetti, “Lucho” Barbella, Miguel  “Lechón” Iribarren, “Pino” Ceseracciu… (siguen).

¿Qué hiciste al finalizar en San Patricio…?

Al egresar en tiempo y forma con la Promoción de 1982, pensé en que al tener mucha facilidad para los números y la matemática en general, debía iniciarme en una carrera afín con todo eso y lo hice. Comencé en Morón, en la Facultad de Ciencias Económicas, pero poco tiempo después supe que no resultaba lo que me había imaginado y dejé para buscar trabajo, aunque te confieso, sin saber qué iba a hacer.

¿Entonces…?

Siendo muy chico y cuando mi viejo tenía en sociedad un negocio de venta de automóviles, en 29 y 6, me interesé por el tema y tengo muy  presente cuando teniendo creo que cinco años, papá me dijo que mirara debajo de un auto en busca de algo que faltaba. En ese momento quedé convencido de que mis cosas estarían relacionadas con esos temas y lo cierto es que finalmente se dio. Fue entonces cuando comencé a trabajar arreglando motos para luego venderlas si era posible, en el taller de Walter Botta en 21 entre 4 y 6. Luego aparecieron algunos autos y más o menos tres años después, dejé para emplearme en la administración de la Empresa IES (Industrias Eduardo SaL Lari) sobre ruta 5.

¿Mucho tiempo en eso…?

No mucho porque tuve la oportunidad de cambiar ese empleo e ingresar al Banco de la Provincia en Luján primero y luego de un año, me pasaron a Jáuregui, para lo que viajé diariamente entre 1988 y 1992, no dejando de intervenir y ganar unos pesos con los autos. Algunos compañeros que tuve en el Provincia fueron “Fito” Salvo, Carlos Pulitti, Miguel Hayes, Alejandra Mirabelli…

¿Hiciste la colimba…?

No, ya que tuve la suerte de obtener en el sorteo el “famoso número bajo” con el 038.

¿Qué hiciste laboralmente…?

Anduve haciendo de todo un poco, especialmente en el tema de los autos que, como te dije ha sido lo que me atrajo desde siempre. Muchas veces  amigos o conocidos me encomendaban  conseguirle  distintos  modelos y marcas para comprar y confiaban en que podía hacerles hacer buenas compras, porque es cierto que soy un detallista insoportable (se ríe). Luego logré emplearme en Giarfo (concesionaria) que estaba sobre la Ruta 5, a cargo de Juan Carlos Pires. Allí estuve entre los años 1994 y 1999, tiempo en que nos conocimos con Romina, que cursaba abogacía y trabajaba en la parte de la administración, mientras yo atendía ventas. Luego de unos meses nos hicimos novios y desde entonces, casamiento mediante, estamos juntos. Te cuento que antes de todo eso, en 1992, nació mi hija mayor, Sofía Paz, que vive también con nosotros y es una hija más para Romina.

¿Cuándo te casaste…?

Nos casamos el 14 de abril de 2000, solamente por civil. Viajamos de luna de miel a Punta Cana (Rca, Dominicana) y Cancún (México), regresando para instalarnos en un departamento alquilado en el edificio “Brick” en 28 entre 25 y 27, hasta que terminamos de construir nuestra casa en la zona del barrio del Club Estudiantes en el año 2003.

¿Romina trabaja…?

Dejó el empleo que tenía en la Fiscalía de Estado, para atender parte de las cosas mías, con los autos y los temas inmobiliarios a los que también me dedico desde hace unos cuantos años. Ella, es abogada y se esmera en todo sentido para tener todos los papeles siempre al día.   

¿Tus amigos de hoy…?

Desde hace un buen tiempo pertenezco a un grupo muy lindo de buenos amigos en el que están Hernán Bacaro, Fabián Grosso, mi primo “Matu” Matteucci, Fabián Archuvi, Pablo Guidi, un muchacho de San Andrés de Giles que llamamos “Tomate” y se llama Sergio García, dos de Pinamar, Francisco y Diego, “Carlitos” Pereda, Marcelo Cozzi… Como sabés, nos une la pasión por las motos y los viajes en grupo, de lo que disfrutamos plenamente.

¿Y del rubro automotor…?

Hubo personas que me marcaron el camino relacionado a los vehículos, mi padre como te dije fue el primero, un exigente en detalles como lo soy yo precisamente por su ejemplo. Luego otros dos que lamentablemente han fallecido, Hugo Jones, amigo de todo el mundo y “Carlitos” Pascua (de Navarro), a quién conocí a mis 17 años y que es también recordado más que bien en su ciudad y su zona. Hoy mismo, pese a su ausencia, su hija Silvina, casada con el Dr. Francisco Ferrer, son nuestras relaciones familiares, con Romina y los chicos. Nos reunimos a menudo y pasamos vacaciones todos juntos. Tengo muy buena relación en general con mis colegas del rubro. 

¿Fue buena la experiencia de la concesionaria Citröen…?

Fue una buen experiencia, porque si bien tanto “Matu” como, yo somos del palo de los autos desde hace muchos años, nunca habíamos trabajado juntos y la oportunidad de ser agentes de la marca en Chivilcoy, no unió por espacio de cinco años. Para fines del año pasado, decidimos cerrar, porque el mercado automotor no estaba bien y no quisimos seguir con DIJON, el nombre que nos trajimos al negocio nuevo que tenemos en calle 2 y 1, ya en Mercedes.

¿Cómo son tus hijos…?

Sofía es tranquila, siempre alegre y destaco su enorme entereza. “Trini” es super coqueta, muy responsable y hermosa persona. Francisco  es súper seguro, sabe lo que quiere y de excelente humor.  

Fuera de juego

Soy hincha de Boca.

A mis mejores amigos los mencioné, Hugo (Jones) y “Carlitos” (Pascua).  

Mi plato de preferencia es el “salmón rosado” en varias preparaciones. No tomo casi vino y me agrada el Fernet.

Soy bastante “cabrón” y se me pasa, pero tengo memoria para las cosas que no van conmigo y me molestan.

Soy solidario, bastante generoso, trabajador, decente y frontal.

“Romi” es una magnífica mujer, llena de virtudes. Comprensiva y muy responsable para todo lo que nos pasa.

En algo de ella no estoy tan de acuerdo, ya que la veo algo estructurada a veces.

Sin elegir categoría, me hubiese gustado competir en el automovilismo.

Nos gusta viajar y en lo personal las salidas en grupo en moto.  

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