Juan Ignacio Menéndez tomó la prematura decisión de colgar los botines con apenas 17 años. El zurdo delantero o enganche de las divisiones inferiores de Estudiantes y Unión -ambos de Mercedes- priorizó su función de relator de partidos de la Liga Mercedina de Fútbol. «No podía hacer las dos cosas, primero por una cuestión de horarios, y además por una cuestión ética», explica.

Fanático observador de cuánto partido se desarrollase en Mercedes, el juvenil relator, que también escribía crónicas futbolísticas en medios locales, encontró, casi de casualidad, una nueva vocación: la de dirigir.

«All Boys tenía su equipo de fútbol femenino de AFA en Mercedes y yo relataba los partidos. Omar González, que estaba a cargo, pensó en armar un semillero de chicas para formar una Reserva y como sabía de mi pasión y conocimientos me ofreció armarla. Un par de semanas después se alejó el técnico de la Primera y pasé a dirigirla en dupla con el padre de una de las jugadoras, Guilermo Crivella. Ahí, de manera inesperada, empecé a dirigir a los 17 años«, le dice Menéndez a Clarín.

El fútbol infantil marcó el siguiente paso: ayudante de Daniel Stefano en el Sub 17 de Mercedes -como anécdota se perdió un partido por estar de viaje de egresados en Bariloche-, y luego ayudante de Alberto Bacri en Quilmes. Hasta que en 2016 pegó el salto a la Primera del mismo Quilmes para consagrarse campeón de la Liga de Mercedes y clasificarse al Federal C. «Se armó una movida muy linda en la ciudad. Quilmes llevaba muchos años sin salir campeón, empezó a ir mucha gente a la cancha y se acercaron sponsors», rememora.

El festejo de Menéndez tras una victoria con Quilmes campeón 2016. (Foto: hoymercedes.com.ar)

El festejo de Menéndez tras una victoria con Quilmes campeón 2016. (Foto: hoymercedes.com.ar)

De ese Quilmes, dueño del Apertura y del Anual, Menéndez reconoce a Juan Pablo Vitetta, futbolista representativo de Mercedes y ahora director técnico «me dio una mano grandísima, me ayudó un montón en la parte táctica».

También un impacto emocional tremendo registró su experiencia en Quilmes. «Mi papá fue fundamental, siempre me motivó e incentivó. Siempre fue una gran inspiración para mi. Justo en esos días nos enteramos que tenía un cáncer de pulmón y falleció a las pocas semanas. Murió el 12 de mayo. En agosto jugamos la final del Apertura contra Frontón. En la ida empatamos 1 a 1 y en la vuelta íbamos perdiendo 1 a 0 faltando pocos minutos. Sobre la hora un jugador nuestro mandó un pelotazo desde lejos; en el área rival estaba un delantero nuestro, que bajó la pelota, y cinco defensores. Insólitamente esa pelota le pegó en la cabeza a uno de ellos y se metió al arco. Yo dije que la empujó mi papá…«, señala emocionado.

El año pasado estuvo al frente de Estudiantes, un club entrañable para la familia Menéndez: su padre Juan Carlos fue presidente, su mamá Marisol Calvo colaboró con la institución y su hermano Federico vistió su camiseta. «Me tocó el corazón, es el club del que somos hinchas de toda la vida. No nos fue bien, debo reconocer, pero al menos salimos campeones en Quinta y debutaron muchos chicos de inferiores en Primera», argumenta Menéndez.

Juan Ignacio Menéndez orientando a sus jugadores. (Foto: hoymercedes.com.ar)

Juan Ignacio Menéndez orientando a sus jugadores. (Foto: hoymercedes.com.ar)

Nacido en Coronel Dorrego -«ciudad bonaerense que está entre Tres Arroyos y Bahía Blanca», ubica Menéndez- el 11 de julio de 1996, el joven entrenador se radicó, de muy pequeño en Mercedes.

El desafío para esta temporada fue Trocha, un club que tras varios años inactivo, retomó la actividad impulsado por el Centro Integral del Futbolista Argentino (CIFA), que cedió sus jugadores para conquistar la Liga y luego participar en el Federal C. Menéndez iba a dirigir en la LIga y el CIFA continuaría en la categoría más baja del ascenso nacional.

Sin embargo, el proyecto de CIFA se interrumpió, mientras Trocha, bajo la conducción de Menéndez, se adueñó de la tercera plaza de la Liga Mercedina para el nuevo Torneo Regional Amateur -que reemplaza a los desaparecidos Federal B y C-, junto a Mercedes (venía del Federal B) y El Frontón (campeón de la pasada Liga).

«Nos clasificamos -apunta- después de ganar la semifinal. Tenemos una hinchada muy seguidora y todos festejaron mucho haber ganado este cupo al Regional Amateur. Pero yo no me conformó, quiero salir campeón de este Apertura. En la final de ida, contra Mercedes empatamos 0 a 0. Ahora estoy pensando en la vuelta, después llegará el momento de dedicarme de lleno al torneo de ascenso».

Trocha, el equipo del jóven DT, clasifcado al nuevo Regional.

Trocha, el equipo del jóven DT, clasifcado al nuevo Regional.

Sobre la desaparición de los Federales B y C, opina que «afecta en lo económico, eran muchos quienes vivían de esto y fueron afectados. El Federal B era muy profesional. En cuanto al nivel de juego no creo que disminuya, son torneos muy competitivos y nadie se relaja».

Querido Ascenso: con una experiencia inédita, Trocha volvió a encarrilar el rumbo al Federal C

La diferencia de edad con sus dirigidos -por ejemplo, el capitán de Trocha, Daniel Muñoz tiene 45 años- no afecta su trabajo. Cuenta que «nunca tuve un problema por eso, quizás mi forma de ser ayuda. Trato de respetar el vestuario. Soy de consultar con los jugadores, aunque la última palabra la tengo yo. También consulto mucho a mi cuerpo técnico, mi ayudante Federico Menéndez, mi hermano, Esteban Bisio, Nicolás Mangoni y el preparador físico Nicolás López, más allá que yo asumo la decisión final».

Sobre su estilo, Menéndez responde: «Cuando empecé me gustaba el fútbol vistoso. Pero hice un click después de perder con Las Campanas, dirigiendo a Quilmes en el Federal C. A partir de ahí la palabra para definirme sería conservador. Cerrarme atrás y salir rápido de contra. Hago hincapié en la columna vertebral. Soy chico y tengo que seguir aprendiendo. Preparo mucho los partidos, miro a mis rivales. Constantemente estoy viendo fútbol, en Mercedes y en ciudades cercanas. Tengo un documento de Word con datos de futbolistas de la zona, así voy nutriendo mis equipos. No me conformo con ver una sola vez a un futbolista que me interesa; lo sigo varios partidos para tener un panorama completo».

Menéndez y uno de sus jugadores, Julio Pulido.

Menéndez y uno de sus jugadores, Julio Pulido.

«Me preparé mucho para esta profesión -asegura el estudiante de Periodismo Deportivo próximo a graduarse en Deportea en la ciudad de Buenos Aires- y quiero seguir creciendo. Me encanta relatar partidos, sin embargo la profesión de técnico me atrapa más y quiero continuar creciendo».

Fuente: Clarin

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