A horas de una nueva celebración del día del Abogado, el presidente del Colegio del Departamento Judicial Mercedes y de la provincia de Buenos Aires, destaca la vocación de servicio de la profesión y analiza a la Justicia de la provincia de Buenos Aires. Realza el trabajo que se viene manteniendo desde los Colegios y la participación activa en las Reformas que están a punto de implementar y los avances en materia electrónica.

El 29 de agosto se celebra el día del abogado, fecha en la que se conmemora el nacimiento de Juan Bautista Alberdi, ocurrido el 29 de agosto de 1810. La fecha fue elegida por la Federación de Colegios de Abogados (FACA) y comenzó a adoptarse desde 1958 bajo la presidencia de Arturo Frondizi.

Alberdi fue uno de los pensadores argentinos más destacados del siglo XIX. Formó parte de la «Generación del 37», un grupo de jóvenes intelectuales que se consideraban «hijos» de la Revolución de Mayo y opositores al gobierno de Juan Manuel de Rosas.

Luego de la Batalla de Caseros, en 1852, escribió su libro más destacado «Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina». La obra fue una de las fuentes de la Constitución Nacional, sancionada al año siguiente.

Por este motivo entrevistamos al doctor Mateo Laborde, que además de ser recientemente reelegido como presidente del Colegio de Abogados del Departamento Judicial Mercedes, los presidentes de los Colegios de Abogados departamentales reeligieron a Laborde como Presidente del Consejo Superior del COLPROBA, cargo de mayor jerarquía de la colegiación provincial.

Seguramente, el trabajo desarrollado en el COLPROBA, que se vio revitalizado con innumerables convenios, reformas legislativas, y con el acompañamiento al desarrollo de la parte informática y expediente digital del Poder Judicial, sumado a la defensa de la colegiación y de los matriculados,  llevaron al reconocimiento de sus pares por unanimidad.

Sobre el día del abogado, el jurista aseguró que se va a festejar como todos los años “nos vamos a tomar un respiro de todo el trabajo y lo vamos a hacer por el hecho de ejercer esta profesión tan noble. Seran lo más sencillo posible, haremos un agasajo para los profesionales que cumplen 30 y 50 años de profesión. Será una cena de camaradería que se va a hacer el 31 a la noche. Ahí vamos a recibir a los colegas agasajados, a sus familias y a todos los profesionales que quieran venir y ser parte de esta celebración. Así de simple y sencillo será”.

El presidente del Colegio de Abogados hace 24 años que ejerce la profesión, y asegura volverla a elegir. “Absolutamente. Todos los días. Los abogados tenemos básicamente una vocación de servicio. Para elegir esta profesión, posiblemente la profesión que se ejerza con más libertad de todas. Nos permite estar todos los días al lado de las personas a quienes les han conculcado sus derechos, asesorarlos, acompañarlos. Esto exige una gran vocación de servicio, una preparación permanente, un compromiso con la sociedad, un compromiso con mantener la paz, con llevar la justicia a todos los rincones. En realidad, los mecanismos de la sociedad que funcionen como tienen que funcionar. Y ser parte del sistema de Justicia, es ser parte de toda esa cuestión. Y ser parte de ese compromiso y de esa obligación. Por lo pronto, eso a mí me llena, me pone muy orgulloso, me genera una obligación y un objetivo en mi vida muy particular. Por suerte y lamentablemente es de absolutamente todos los días. Todas las mañanas uno se levanta y sale a patear la calle y a trabajar con sus clientes, con la Justicia, y el Poder Judicial para obtener ese objetivo”.

Ya sobre el trabajo diario al frente del Colegio de Abogados, Laborde también explicó de cómo funciona el nuevo sistema de presentaciones y notificaciones electrónicas. “A éste sistema le hemos dado un gran apoyo, lo hemos acompañado, y lo hemos trabajamos mucho todos los días. En realidad lo que buscamos es conseguir el expediente electrónico que ya en algunos procesos casi está en su totalidad, como por ejemplo en los juicios de apremio, en las sucesiones y en algunos otros. Prontamente cuando obtengamos el cambio del Código Procesal Civil y Comercial, ya lo vamos a tener en todos los procesos. Marcha muy bien, hay seguridad en la presentación, y la única cuestión que posiblemente nos dificulta a los abogados, es el ejercicio es la aplicación de diferentes criterios por parte de los órganos judiciales. En general, los órganos interpretan la forma de hacer las presentaciones en forma dispar y no logran consensuar entre ellos en una forma única y eso nos dificulta, a nosotros los abogados, el trabajo. Hoy por hoy es la única cuestión que nos plantea más allá del enorme esfuerzo que significa adaptarse a la innovación, a las nuevas formas. Hemos comenzado una nueva era, una forma de ejercer la profesión absolutamente diferente a cómo la veníamos ejerciendo hasta ahora, con un paradigma nuevo y por supuesto, esto trae algunos dolores de cabeza naturalmente. Especialmente para los que eran menos amigos de la informática y lo obliga a este Colegio a estar junto a quienes necesitan ayuda. Y también genera satisfacciones porque vemos que los procesos se van a ir acelerando y que de alguna manera u otra estamos consiguiendo Justicia con un tiempo más adecuado a lo que la gente nos pide. Por otro lado, dentro del Poder Judicial encontramos que los empleados, funcionarios, los jueces, hacen grandes esfuerzos, a lo mejor con pocas herramientas o con poca capacitación, con la necesidad de una capacitación más amplia. Sin ninguna duda que va a llevar un tiempo para que funcione absolutamente aceitado, pero esos tiempos son cortos, y también llevará un tiempo la adecuación de la gestión interna de cada uno de los órganos judiciales. En algunos tienen marchas y reformas importantes, y en otros todavía no. También depende mucho de la personalidad de quién conduce ese órgano y de la capacitación de gestión que pueda llegar a tener. Sabemos que es un proceso, pero ese proceso está siendo mucho más rápido de lo que se esperaba. Los abogados se han adaptado muchísimo, por supuesto, no sin sufrir, ni poner un gran esfuerzo de su parte. Hemos puesto como objetivo que no haya ninguna pérdida de derechos de los clientes en este traspaso, que es el proceso de despapelización de la justicia”.

¿Esto va a estar incluido en la reforma del código de procedimiento de la provincia?

“Absolutamente. En el Código de Procedimiento Civil y Comercial y la reforma de la Ley Laboral, uno de los pilares que incluye es el expediente electrónico. En la provincia hemos trabajado a mayor velocidad que en nación. Al Código Procesal Civil y Comercial la tenemos prácticamente terminada. Estoy por ir a La Plata, a punto de ir a una de las últimas reuniones. Calculamos que entre fin de agosto y mediados de septiembre la vamos a estar entregando al Ministerio de Justicia para que la presenten en la Legislatura. La reforma Laboral está en el Senado de la provincia de Buenos Aires, ya con dictámen de dos Comisiones, a punto de ir al Recinto. Están muy adelantadas y cuentan con el respaldo de la gobernadora María Eugenia Vidal, que ha hecho de éstos proyectos del Colegio de Abogados un eje de su propia gestión y por supuesto son impulsadas desde el Poder Ejecutivo”.

Ante la consulta sobre si la justicia cumple su función en el país, Mateo Laborde adujo que en el país es muy difícil decirlo, son realidades totalmente diferentes incluso dentro de la misma provincia. “No soy conocedor de la Justicia en todo el país. Le puedo decir sobre la provincia de Buenos Aires. Y en la provincia, la justicia cumple con la función.  Por supuesto, una función insatisfactoria en definitiva, pero con un gran esfuerzo de los efectores, de los abogados, que de alguna manera ven que con una escasez de recurso tienen que resolver la problemática de la gente. No escapa la realidad de la Justicia, la realidad de la provincia en general, pero sin embargo vemos una reacción, especialmente en el colectivo de abogados y en los Colegios de Abogados, una reacción tendiente a exigir una mejora permanente, a conseguir que haya una evaluación de resultados, y a conseguir que los recursos humanos se comporten de una forma más activa. Que se involucren en el resultado del servicio. Que haya un control de gestión más informatizado, que haya una transparencia que permita abrirle a la sociedad cuáles son los objetivos de la Justicia, cuál es el estado actual, y contar hacia dónde vamos, y cuál es la política que determina la Corte de la provincia de Buenos Aires. Eso es lo que estamos exigiendo. Hemos tomado una modalidad propositiva, no sólo nos quejamos de las cosas, también proponemos. El resultado es la cantidad de leyes que hoy tenemos en la Legislatura o a punto de llegar a ella, y si creemos que van a dar un salto de calidad a la Justicia”.

El presidente del Colegio, aduce uno de los ejemplos de lo que sucede muchas veces dentro del Poder Judicial: “ Acabo de llegar de una jornada que se está realizando en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, organizada por la Procuración de la provincia de Buenos Aires para crear el mapa de asistencia de la víctimas en toda la provincia, y en donde hemos sido partícipes todos los efectores del sistema, desde el Ministerio de seguridad, Policía, Casas de Resguardo, Unidades Funcionales, Juzgado de Paz, Juzgados de Familia, en general, quienes intervenimos en la violencia de alguna manera o asistimos a víctimas de violencia. Es una iniciativa muy loable porque marca que la cabeza de la Procuración está dirigiendo y coordinando todos los recursos disponibles en la provincia. Podrán ser insuficientes, pero sin lugar a dudas, menos insuficientes si son coordinados. Y a esto lo celebramos muchísimo”.

En referencia a la Reforma del Código de Procedimiento Penal de la provincia de Buenos Aires, que  se centra más en la víctima que en el imputado, el abogado aseveró que es el nuevo paradigma. Históricamente, en el siglo 20, el Derecho Penal se centró en un sistema acusatorio poniendo el centro en el derecho que tiene el Estado del reproche a quién comete un delito. Y el Siglo 21 es de las víctimas. Es poner en el centro del proceso penal a la víctima. Atenderla, escucharla, acompañarla, no sólo desde un derecho retributivo donde el Estado le da la condena a quien corresponde, sino a su vez, una asistencia y un seguimiento a las víctimas hasta reparar los daños que hayan tenido en su persona, en su intimidad, en sus bienes, en su sexualidad, etcétera”.

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