Preparador de muchos autos campeones, como lo fue la famosa garrafa, entre otros.

Tuvimos la suerte de tenerlo entre nosotros en la última cena realizada en La Trocha, en compañía de otro grande su primo Armando Cicale.

Querido Aldo tenés mucho trabajo en el cielo, te esperan tus pilotos para para que sigas con tu pasión, «los motores».

Hasta siempre Aldo, dejaste muchas enseñanzas para otros preparadores, que seguro intentarán superarte.

Gracias por haber compartido en el Bandoni los asados de TC del oeste llenos de anécdotas y recuerdos.

Nuestras condolencias a sus familiares.

Comisión directiva Huracán Mercedes Automóvil Club.

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