Ingredientes
Lenteja (pequeña), 200 gr

Cebolla morada, 1

Tomate, 200 gr

Aceite de, 6 cucharadas

Sal marina,  al gusto

Trigo burgol 100 gr

Pimiento verde, 1

Hierbabuena, 1 ramillete

Vinagre de manzana 2 cucharadas

Pimienta molida,  al gusto



Preparación
Remojar las lentejas en agua fría durante 1/2 hora. Cocerlas en agua hirviendo con sal y 1 hoja de laurel hasta que estén tiernas.

Colar y colocarlas en una ensaladera. Cocer el cuscús en abundante agua hirviendo con sal durante 20 minutos o hasta que esté tierno. Colar, escurrir bien y ponerlo con las lentejas.

Mientras se cuecen las lentejas y el cuscús, pelar los tomates y la cebolla, y picarlos chiquitos

Quitar las semillas al pimiento, lavarlo y picarlo. Incorporar todas las verduras picadas a la ensalada. Mezclar en un bol el aceite, el vinagre, sal y pimienta. Verter sobre la ensalada, mezclar con cuidado. Espolvorear con la hierbabuena picada y servir.

Aliños para ensaladas, algo más que aceite, vinagre y sal

La vinagreta es el aliño más básico. Esta salsa, de fácil elaboración, tan sólo requiere seguir una sencilla norma. Hay que respetar la proporción de aceite, vinagre y sal, cuya medida estándar se establece en tres partes de aceite por una de vinagre y una pizca de sal. Esta proporción varía si se utilizan vinagres balsámicos o de jerez, ya que tienen un sabor más potente y se agregan en menor cantidad. Para utilizarlos con mayor comodidad en vegetales y ensaladas, es conveniente emulsionarlos con anterioridad.

Imaginación
Si se quiere innovar aliños, se pueden utilizar mezclas distintas. Es posible agregar a la vinagreta un poco de crema líquida, de manera que quede con un color y textura diferentes. Este proceso se denomina «cortar» la vinagreta. También se puede añadir una cucharada de yogur o sustituir el vinagre por jugo de limón en el momento de elaborar la salsa.

Uno de las combinaciones más habituales consiste en añadir al vinagre y al aceite una pizca de pimienta, una cucharada de mostaza y otra pequeña de azúcar. Esta mezcla se remueve hasta formar una crema homogénea.


La mermelada de frutas y la miel dan un toque más afrutado al aliño y lo suavizan, sobre todo en ensaladas con alguna fruta. Conviene que la mermelada se corresponda con ésta.


También es muy común agregar hierbas aromáticas, secas o frescas, como cebollino o perejil; además de alguna hortaliza fresca, como los pimientos, la cebolla o los tomates. Incluso es posible añadir encurtidos como pepinillos o cebollitas en vinagre, aceitunas o alcaparras. Si se recurre a estos ingredientes, la proporción de vinagre debe ser menor ya que el sabor de los encurtidos potencia el gusto de la salsa.


El aliño, que en general es líquido, se convierte en ocasiones en una salsa cremosa para acompañar ensaladas de papa o de pepino. Se consigue al mezclar la vinagreta con una salsa mayonesa o con un yogur natural hasta que la crema se aligera. Este toque de sabor es adecuado para ensaladas con ingredientes vegetales o alimentos proteicos, como jamón, o huevo.


Cómo se sirve

Cuando las ensaladas de hojas débiles como la lechuga, los berros, la lechuga rizada, de color rojizo y sabor amargo y achicorias están limpias, troceadas y listas para servir, es el momento de aliñar. El resto de hojas verdes, como escarolas, endibias, espinacas, repollo, coles o zanahoria rallada, se pueden aliñar con antelación, aunque pierden tersura.

DEJA UNA RESPUESTA

Pone tu comentario
introduzca su nombre