El pasado sábado 14, desde las 21 hs se realizó el festival musical Toxicity Vol. 2 en el C.C. La Colmena, donde alrededor de 100 personas disfrutaron una noche única, con excelentes bandas, un gran sonido y cantina con precios accesibles. Fue otro logro de los músicos autogestionados de la ciudad, que brindaron un espacio artístico a la comunidad.

La banda encargada de abrir esta gran noche rockera fue San Calavera, una prolija banda de heavy metal con mucho poder, que fusiona la nueva y vieja escuela del metal, con matices del clásico sub-género del metal conocido como “power metal”, y muy bien dominados breakdowns al mejor estilo groovero como los que solía hacer sonar la guitarra de Dimebag Darrell. Ésta banda está integrada por “Nano” Anicelli en voz, Herman Greck en batería, Ezequiel Gómez en bajo eléctrico, y Jorge Garimberti en guitarra, quien interpretó emotivos solos. Al empezar, el vocalista dijo “a ver si agitan loco, a ver si se despiertan”, para encender en el pogo los espíritus de los presentes, y luego de un rato afirmar: “a ustedes los llevamos con nosotros a todos lados”. Tocaron cerca de 10 temas, algunos de ellos como “Resaca”, “Libertad”, “Mentiras y placer”, “Qué decís”, “Lujo y Perdón” y cerraron con “San Calavera” a todo volúmen. Fueron los primeros en tocar, porque luego debían viajar a un concierto con el Tano Marciello, el guitarrista de Almafuerte, en Luján.

Luego del estupendo arranque, los muchachos de Don Usté siguieron en la grilla y dieron un gran show musical, con sus temas variados en estilos, donde atraviesan géneros como el punk, el heavy, el rock y hasta estilos folklóricos como la chacarera y el formato canción. Todas sus letras tienen un sentido humanitario, como “Isla Oscura” con referencias a Malvinas y a los caídos, “Mi lugar”, donde cuentan la vida en Mercedes y sus matices, y “Rock Libre”, donde expresan la libertad que consideran que debe haber en la movida de rock. La banda está formada por Adrián Bonavita en batería, “Lolo” Santana en guitarra, Juan Fiore en saxo, Nicolás “Loru” Laurino en voz y Javo Heidel en bajo eléctrico, quienes dejaron todo en un show de casi una hora. “Gracias por el respeto que tienen a las canciones propias” dijo el vocalista de la banda,y agradecieron a La Colmena por el lugar ofrecido para semejante evento. Hicieron un sólo cover, “Jesucristo García (Evaristo)” de Extremoduro, en una interpretación a puro sentimiento con algunas adaptaciones a la jerga argentina. En un tema invitaron a Santiago Baldassini de Zalhanzan y Voodoo en batería y a Pablo Locampo de Trinautas en guitarra. Cerca del final, el “Loru” Laurino dijo: “agradezcamos a Alejo Gallo”, el organizador del Toxicity Vol. 2, y agregó en referencia al sonido, “esto salio un huevo, y él se re portó”.

Luego vinieron Los Plasher con su furiosa energía punk, desplegando riffs armónicos, con tintes hasta de la rama grunge, a sacudir los cuerpos con su nuevo disco “Mezclado violento”, formados por Eddy Hain en batería, Diego Micucci en bajo, Juan Antes en guitarra, Fede Vincent como frontman y Exequiel Beche” Becerra en la otra guitarra. “Aguante el aguante” dijo el vocalista, quien con gran porte escénico, desplegó su poderosa voz que resonaba en todos los que agitaban las cabezas. La banda sonó impecable, muy prolija, demostrando el elevado nivel musical que manejan. También revivieron viejas canciones de las primeras formaciones de Plash como fue “Mal Jugado”. Escuchar a Los Plasher es como ir en un tren fuera de control, a toda velocidad, sintiendo que te vas a estallar, pero aún con vida como para seguir sumergido en esa extática adrenalina.

Y para cerrar el Toxicity Vol. 2, subieron al escenario los muchachos de Trinautas, banda integrada por Pablo Locampo en guitarra, Nicolás Ferrero en batería y Alejo Gallo en bajo eléctrico, con un invitado especial, Lautaro Ferrer en sintetizadores en el principio y final del show, haciendo una excelente presentación de música experimental. Comenzaron con una intro progresivamente psicodélica, mientras Tomás Toscano iba recitando el final de un extenso poema titulado “La Libertad” de Raúl González Tuñón. Esta banda fue la que dio el show más completo a nivel artístico, sincronizando su música stoner experimental con lisérgicas proyecciones por parte de Tomás Toscano, y oscuros monjes que paseaban sus túnicas entre la gente. Los temas que tocaron fueron “Sol inverso”, “Ríos”, “H.A.N.T.A”, y otros que forman parte de su EP “In-verso” como “Galaxial”, “Marfiles en Siberia”, “Gran Torino”. Si suena Trinautas es como si un huracánarrasara la ciudad, y vos como una bolsa de plástico te elevás cada vez más: tu cuerpo no puede dejar de moverse con tanto groove del bajo y la bata, y los increíbles y estridentes solos de la viola. Es un vuelo psicodélico constante, donde cada instrumento se encastra encima del otro como en un tetris perfecto, donde sólo se gana.

Alejo Gallo, el organizador del Toxicity Vol. 2 dijo: “Quiero aprovechar este espacio para agradecer a todas las personas que se acercaron el sábado a La Colmena para apoyar la autogestión, recalcando que no se necesita ninguna bandera política para hacer cultura. Y agregó: “me encanta ver la evolución del primero al segundo, imagináte lo que va a ser el tercero. Fue una fecha de amigos; dijimos vamos a hacerlo bien, y así fue”. El evento demostró un alto grado de profesionalismo, tanto por la organización, el escenario, un gran sonido para un lugar pequeño, otorgando mayor calidad sonora, y el ambiente en general. Terminó cerca de la 1 am, con muchos rockeros felices por otro festival autogestivo que salió de maravilla.  

Palabra de músicos que integraron el festival:

Palabra de Eddy Hain, baterista de Los Plashers: “El festival estuvo a pleno, es el 2º Toxicity que se hace exitosamente y bancado entre las bandas que es lo más importante. Acá en Merce hay una movida muy hermosa, muy unida, que no sé si la hay en muchos lados, pero acá está y hay que aprovecharla. El recital estuvo re lindo, está lleno de gente que queremos, somos todos amigos y lo estuvimos esperando particularmente un montón”.

Javo Heidel, bajista de Don Usté dijo sobre el festival: “Salió espectacular, muy prolijo, sonó todo bien, hubo una buena selección de bandas, y un muy buen sonido”.

Por Agustín Iribarne

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