Mientras que en 2015 Ustarroz ganaba las elecciones de manera ajustada y sus listas se desplomaban en 2017, en los últimos comicios tuvieron un crecimiento exponencial. A la inversa, Cambiemos marcó tendencia en alza entre Primarias y Generales pero perdió mucho terreno si se compara con lo que fueron las legislativas.

Las elecciones en Mercedes dejaron muchos datos por analizar, más allá que a quince días de pasadas las mismas, tales apreciaciones aparecen un tanto lejanas. No obstante resultan interesantes de observar y tratar de comprender el comportamiento del electorado, como así también lo sucedido con elecciones anteriores, especialmente del plano ejecutivo aunque también legislativas. No siempre es conveniente ni recomendable comparar peras con manzanas, y una elección de término medio con otra en la que se juega el poder, no tienen demasiado que ver. De todos modos son muy eficaces para aquellos que buscan miradas caprichosas e interpretaciones forzadas de puntos de partida o diagnósticos que no son buenos consejeros. ¿Cuáles serían entonces las afirmaciones que podríamos utilizar como disparadores para iniciar esos análisis a los que hacíamos referencia? Son variados. El primero de ellos es que Juntos por el Cambio ha mostrado un crecimiento relevante en las Generales recientes comparado con las Primarias de agosto. Pero no es menos cierto que su caudal de votos si el punto de referencia es 2017, ha caído de manera estrepitosa. Parecen responder más a cuestiones coyunturales que a aspectos estrictamente del distrito. Por caso, en 2017 cuando la ola amarilla arrastró en buena parte del país, provincia de Buenos Aires incluida, los niveles de respaldo a los que llegó Cambiemos en el orden local fueron históricos. Superó los 20 mil votos con comodidad. Incluso la lista local que encabezaba como primer concejal el Dr. José Comesaña, quien también fue el primero de la nómina de concejales de 2019. En la vereda de enfrente, Unidad Ciudadana se desmoronaba. Apenas si superaba los 12 mil votos. En aquellos días, la proyección de ambas fuerzas parecía tener la suerte echada, pero la dinámica de la política, de los hechos que suceden en la Argentina y afectan de manera directa a los ciudadanos, hace que en dos años el electorado revea sus preferencias y lo demuestra cuando se acerca a votar.

Frente, Unidad y Todos

Tomando como punto de partida el año 2015, cuando el Dr. Juan Ignacio Ustarroz se convertía en intendente electo, podemos observar que su caudal de votos en la general se ubicaba por encima de los 18 mil votos. Un buen crecimiento comparado con las Primarias de aquellos años donde había obtenido alrededor de 13 mil. Los niveles de sus candidatos nacionales y provinciales no mostraron cortes significativos. En el caso de la fórmula Daniel ScioliCarlos Zaninni para presidente, no llegaba a 14 mil y el binomio provincial de Aníbal Fernández y Martín Sabatella obtenían lo que Ustarroz en las PASO. Pero la candidatura del ahora primer mandatario era la que rompía los esquemas. Un corte a favor le iba a permitir obtener una victoria ajustada sobre el candidato de Cambiemos, Lucas Fal, por alrededor de 400 votos. Como hemos dicho en 2017 la legislativa para el oficialismo mercedino fue un tremendo golpe en todos los niveles, esta vez manteniendo guarismos similares en Nación, Provincia y Municipio. Pero 2019 fue el resurgir del plano local. Agosto superó los 24 mil votos con un 57 % de adhesión y a pesar de no crecer en octubre, tampoco perdió fidelidad de sus votantes. Distinta fue la situación para Fernández – Fernández y Kicillof – Magario, que de pelear mano a mano en las Primarias, cayeron por buenas diferencias en octubre con ese aluvión de votos que tuvieron Macri y Vidal.

Cambiemos

Lo de Cambiemos también tuvo esas irregularidades de guarismos. En 2015 la pelea por el municipio estuvo cerca. De las ocasiones que más cerca estuvieron candidatos de otras vertientes no justicialistas para llegar al objetivo. Pero no resultó. Ese año en Mercedes también ganaba la fórmula Macri – Michetti con menos votos que Fal y se imponía Vidal – Salvador, con poco más votos que el bioingeniero. 2017 se presentaba con mucha felicidad para las huestes “amarillas”. Por mencionar un dato: 21.557 a 12.319 en el orden local. Gran elección y el vaticinio de tener concretas posibilidades de cerrar ese buen ciclo en las ejecutivas de cara a 2019. Sin embargo llegarían las PASO del 11 de agosto y Macri perdía por muy poco, mientras que Vidal seguía marcando liderazgo por un millar de sufragios. Entonces llegaría octubre donde todos los niveles de Juntos por el Cambio iban a crecer. La gobernadora estiró la ventaja a casi 4 mil, el presidente creció en cuatro mil votos y la candidata local De Paola también tuvo su cotización en alza, aunque lejos de los otros niveles. El nivel de intendente cosecharía menos, bastante menos, alrededor de 6 mil votos, que Vidal (la candidata segunda más votada) y que Macri. Seguramente habrá respuestas para ello, pero ahora solo nos estamos limitando a ver los números fríos e incontrastables.

Sube y baja

En el resumen de las tres elecciones, las dos ejecutivas y la de término medio, vemos un interesante sube y baja, esencialmente en el plano local. Los niveles de adhesión en el distrito fueron muy cambiantes, y si bien pueden haber tenido que ver con las cascadas provinciales y nacionales, no es menos cierto que tuvieron su componente local claramente. Veamos que Cambiemos en las Primarias de 2015, sumando los votos de su interna era la fuerza más votada. La polarización creció, pero fue Ustarroz el que se impuso para comenzar su primer mandato. En 2017 el “cachetazo” al oficialismo fue tremendo. Mientras Cambiemos crecía el oficialismo local con dos años de gestión en su haber, se derrumbaba. 2019 entonces iba a representar el notable repunte de Ustarroz, que esta vez como candidato llevaba al doble los niveles de adhesiones de 2017 y Juntos por el Cambio iba a sufrir un derrumbe cercano a los 8 mil votos. La tendencia de agosto se ratificaría en octubre con un repunte de la oposición pero que a todas luces no fue suficiente más que para defender la cuarta banca en el Concejo.

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