El arzobispo Emérito monseñor Radrizzani habló antes de culminar su misión en la Diócesis Mercedes – Luján. Se refirió a su tarea sacerdotal, pero también habló de su relación con la Iglesia. Las reuniones que compartió con Alberto Fernández en plena crisis económica post 2001 y de su relación con los intendentes locales.

El próximo fin de semana, monseñor Jorge Scheinig asumirá de manera oficial como nuevo titular de la Arquidiócesis Mercedes – Luján. Uno de nuestros cronistas entrevistó a monseñor Radrizzani quien dejará su lugar, luego de varios años de servicio como arzobispo. Él mismo comenzó explicando que el Concilio Vaticano Segundo determinó que los obispos al llegar a los 75 años presenten su renuncia al Papa. “Hay obispos que asumen la nueva realidad con alegría y con serenidad, y hay otros que me parece, el no tener más el cargo y están bien de salud, les cuesta un poco más. Pero como yo he cambiado tanto en la vida, quizás por eso y por el  temperamento no me cuesta; estoy bien, estoy tranquilo” precisó.

Sobre lo que le deja su misión dijo que  “lo más lindo que me llevo es haber podido servir a la gente, porque yo comencé en Neuquén, que era en fin como capital de los derechos humanos y entonces ahí era todo una efervescencia, bastaba que echaran  a un obrero de una fábrica e inmediatamente venían a ver al obispo para que intercediera”.

“Luego estuve en Lomas de Zamora, que era una diócesis del gran Buenos Aires que está serena y luego acá, donde hay una confluencia. Hace 50 años había tres ciudades importantes en la provincia que eran Bahía Blanca, La Plata y Mercedes, quizás esta por tener Poder Judicial, por  tener a los militares y tener los ferrocarriles era la que se destacaba”.  “Como decía, de todo esto me queda como fruto el haber podido servir a la gente”.  

Sobre la llegada de su sucesor, monseñor Jorge Scheinig y las charlas que han mantenido entre ambos, monseñor Radrizzani sostuvo que  “cada uno tiene su idiosincrasia y su característica. Yo creo que no es positivo el tratar de imitar a otro… Jorge Eduardo viene de San Isidro, yo vengo de la barriada de zona sur del Gran Buenos Aires y cada uno da sus características. Creo que él es una persona que tiene mucho empuje y eso favorecerá a la diócesis”.

Durante su Arzobispado le tocó vivir el mayor momento de trascendencia para la iglesia argentina, el nombramiento de un Papa argentino, sobre lo cual resaltó el significado que Francisco le ha dado a la Iglesia universal. Para Radrizzani la Iglesia tiene actualmente una característica más latinoamericana, resaltando esa picardía “propia de Latinoamérica” que el Papa Francisco ha podido sumar.

Sobre si el Papa visitará finalmente nuestro país, respondió: “No lo sé. No lo sé porque seguramente tomará él la decisión. Yo veo que la gente sufre por el hecho que no viene, pero no estoy tan seguro que él pueda venir y son varias las razones; porque, ¿qué ciudades va a visitar? A él le gusta la periferia y entonces puede ir a Añatuya y entonces los cordobeses se van a preguntar porqué no nuestra ciudad. Si se quedara tres días, algunos van a decir que en otras naciones estuvo una semana… el ya grabó un video que quiere nuestro país, que se siente argentino, pero la decisión última la toma él. No estoy seguro que vaya a venir”.

Elecciones y política

Monseñor Radrizzani no escapó a contestar sobre tema de la política, iniciando su preocupación por la actual situación en que está inmerso el país. “A mí me causa mucho  dolor la brecha” sostuvo en un comienzo agregando que “veo que no favorecen declaraciones  de los políticos, no favorece la gente en los barrios, hay familias divididas, hay familias en las que no se puede tratar el tema político porque unos están con Macri, los otros con Alberto o con Cristina… Eso de la brecha, a mí me causa mucho dolor, pero el hecho que se hayan encontrado juntos al día siguiente de la elección en Casa Rosada me da un sentido de alegría y esperanza. Estoy seguro que a la Argentina o la sacamos a flote entre todos juntos, renunciando cada uno a una parte de nosotros, o si no es muy difícil salir a flote”.

Para Radrrizani, nuestro país, dentro de América Latina tiene su importancia. “Nosotros tenemos el problema de la grieta, pero otras naciones tienen conflictos más graves que los nuestros. Chile, que a mí parecía que era el deber ser, pero parece que la situación era otra…”.

Sobre lo ocurrido en los últimos días en el vecino país, el arzobispo saliente se mostró preocupado por los excesos y la dureza de las fuerzas militares para con el pueblo.

Sobre su relación con la política precisó: “Yo he tenido buena relación con todos, quizás la relación más intensa a nivel político la he tenido en Neuquén, porque venía de suceder y durante cinco años vivió cerca de mí Jaime de Nevares y entonces nunca nos vimos subordinados a la política pero nunca quisimos estar en la vereda de enfrente, y menos, tirando piedras. Entonces el diálogo que sea constructivo para el bien común, para el bien de las personas y para el bien social es lo que debe buscarse. Yo he tenido una relación correcta con todos, y aquí en la ciudad he tenido un buen trato con Carlos Selva y ahora también con Ustarroz. Y me he sentido respetado por ellos, pero también lo que va, vuelve; si yo respeto, me respetan… igualmente si yo veo que algo no es correcto, no tengo dificultad en señalarlo”.

En cuanto a la posibilidad de que el presidente electo Alberto Fernández convoque a  una suerte de concertación social, monseñor Radrizzani explicó que: “Tuve la gracia de Dios de haber participado en el diálogo  como argentino en los años 2001 y 2002 de la mesa convocada. Recuerdo que en aquel tiempo estaba con nosotros Alberto Fernández, entonces yo digo, Alberto Fernández, de los años de diálogo argentino, yo lo he considerado un hombre dialoguista pero muy capaz, y no lo digo ahora porque fue elegido, yo lo decía en el 2002, 2003, que cuando nos reuníamos 50, 80 o 90 personas, cuando él tenía las intervenciones, las mismas eran muy atinadas y por eso espero que en una concertación se recupere lo positivo que hizo Macri, que es el respeto por las instituciones, y el anhelo de honestidad. Después hay interrogantes qué pasó con el Correo, porque todos tienen algún muerto en el placard, pero se puede recuperar  y se debe reconocer que se ha mejorado en infraestructura, en el tema rutas, y es innegable que se ha avanzado; y después este sentido, que puede ser propio de Alberto Fernández, en que se debe poner a la Argentina de pie me parece que es positivo…”.

Radrizzani sostuvo que el propio Papa Francisco ha mostrado desde hace mucho tiempo la preocupación por el tema del hambre, y de allí que mire tanto a las periferias 

Su futuro

Al referirse a lo que viene para los días que vienen en su vida, monseñor Radrizzani agradeció las invitaciones que ha recibido para establecerse de aquí en adelante, resaltando la actitud de quienes residen en el Monasterio de los Benedictinos o en O`Higgins (cercano a Junín). “También algunos párrocos me dijeron que les gustaría que fuera a vivir a sus parroquias” agregó el Arzobispo Emérito, concluyendo en que: “Quizás lo más lindo sea lo que me dijo el secretario del Nuncio, cuando visitó nuestro país, ´yo te admiro Agustín, casi envidio tu nueva posición, porque ahora vas a poder ser cura, que es atender la gente, que es confesar, predicar, visitar´ porque es verdad que nosotros en la parte jerárquica estamos muy comprometidos con los papeles, las entrevistas, las encuestas, las estadísticas y todo aquello que hace al organigrama… y eso es lo que a mí me agrada, por eso me hice cura, no me hice cura para estar en un puesto jerárquico, nunca me dio ánimo el hecho de tener cargos, más allá que siempre me tocó eso…”.

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