Valeria Ilarraz

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“Me hice abogada buscando una formación mejor para mi vida. Hoy ya profesional, trabajo en mi estudio y soy empleada en el municipio. La llegada de Carmela a nuestras vidas, fue el mejor regalo que pudimos recibir con Javier”.

Valeria Ilarraz, 33 años, abogada, Jefa del Departamento de Tierras de la Municipalidad de Mercedes (Bs.As). En pareja con Javier Guerrero de 45, chapista. Una hija, Carmela (3) que asiste al Jardín de Infantes  “Bichito de Luz” (Santa María). Hoy nos cuenta algo de su vida, su trabajo, su familia, sus experiencias, sus gustos, sus cosas…

¿Tu familia…?

Mis padres son Néstor, de 60 años que habiendo dedicado buena parte de su vida a tareas de campo, hoy es empleado municipal y Esther Anselmo, que ya está jubilada. Mi único hermano que está también empleado en el municipio, tiene 24 años, se llama Diego y llegó a nuestras vidas luego de que por nueve años me sintiese hija única, con todo lo que eso significaba.

¿Cómo ha sido tu relación con él…?

Justamente esa diferencia de edades me convirtió casi en una tía y tengo presente los tiempos en que lo llevaba de la mano de un lado a otro, o me acompañaba a hacer algunos mandados. Nos llevamos bien y confieso que muchas veces me hizo su cómplice para “tapar” alguna de sus travesuras. Siempre digo que Diego es más Ilarraz que yo. Piensa, se toma su tiempo para luego resolver, en cambio yo soy lo opuesto totalmente.  

¿Hubo límites en casa…?

Siempre hubo reglas de juego que se debían respetar y como en aquellos tiempos papá estaba mucho en el campo del abuelo “Rolo” en General Rivas (Pdo. de Suipacha) trabajando, era mamá quien ponía los límites, aunque no creo que hayamos sido ambos, de dar demasiado trabajo.

¿Tu barrio…?

Los primeros trece años los transité viviendo en la zona de Avenidas San Martín y 2, hasta mudarnos al que tengo como mi lugar de siempre en 26 casi esquina 43. Del primero de los barrios recuerdo mis amigas de juegos entre ellas Yanina, Testa, Verónica Cambres, Guadalupe Dagnino, Sofía Randón. Ya en el centro, mis salidas eran con casi todas compañeras de la escuela.  

¿Tus estudios…?

Cursé las la etapas, desde el preescolar hasta pasar el sistema Polimodal, en la Escuela Normal “Justo José de Urquiza”, siendo compañeros entre muchos otros Jesica Lossino, Ayelén Etchart, Candela Bertera, Eleonora Porcel, Luciano “ El Tano” Verón, Luis Nasso, Jorgelina Ambrosio, Pía Gómez, Natalia Zunino…(siguen) y maestros Raúl, Graciela, Norma Repetto … Casi los mismos compañeros continuamos junto a otros en la etapa polimodal, siendo algunos docentes Mónica Labanda, la señora de Banchero, Sergio Resquín, “Yuyo” Montaldo…

¿Fuiste buena con los estudios…?

He sido buena alumna en todo lo que fue aplicación, aprovechando mi capacidad retentiva para, prestando mucha atención en clase, estudiar lo necesario para obtener buenas notas. Además, el sistema (polimodal), a mi juicio muy malo, permitía especular cuando en los primeros períodos lográbamos buenas calificaciones. Esa picardía hizo fácil las cosas, pero no resulté premiada con la bandera ni para escoltarla, por ser muchas veces amonestada. He sido rebelde y contestataria, lo que no es bueno. Te cuento que era una de las voces “cantantes” de la escuela y eso fue lo que pasó.       

¿Tu grupo de amigas…?

Formamos una lindo grupo de amigas en el tiempo de la adolescencia y que con algunas seguimos compartiendo nuestras cosas de hoy. Entre ellas estuvieron entonces “Maru” Sánchez, Inés Chidíchimo, Celeste Fernández Dolce, “Majo” Verrua, Maricel Berastegui…(siguen).

¿Cuándo decidiste seguir la carrera de derecho…?

En realidad nunca estuve decidida a darle ese rumbo a mi vida, porque por ciertose me mezclaban cosas, sin que nada fuese determinante y ocurrió que al finalizar el anteúltimo año en la Normal, participando en la Fiesta Nacional del Durazno (2002), resulté electa reina. Tra eso, los muchos compromisos de viajes e intercambios me permitieron conocer  parte de las provincias de Santa Fe, Córdoba, Misiones , San Juan, Mendoza (siguen) y ciudades en la provincia de Buenos Aires.  Luego de  esas buenas experiencias recién pensé en qué hacer cuando terminara el último año de secundaria. Lo cierto es que económicamente lo único posible era la carrera de derecho y en La Plata, por la facilidad de alojarme en la Casa del Estudiante de Mercedes, que entonces estaba en 47 entre 2 y 3. Soy sincera y siempre lo digo, que no tenía entonces ninguna idea de lo que era la carrera pero así fue.

¿Trabajaste durante ese tiempo…?

Hice de todo un poco como por ejemplo y antes de ingresar a la facultad, lavar autos en la puerta de casa o decorando ambientes para fiestas infantiles, eso tanto en Mercedes como en La plata. Asocié gente para la empresa de salud “CEM”; En el Club Mercedes, fui asistente de los profesores del CEF. 40 en las vacaciones de verano; Revendí perfumes y cosméticos (imitación de marcas extranjeras) a domicilio…(se ríe). He dado clases de apoyo para alumnos de primaria…

¿Siempre viviendo allá…?

Bastante tiempo, pero llegó en un momento accidental. Estando ya en La Plata creo que tras cinco años, una chica en la facultad y a quien no conocía, acertó a pedirme fuego, cuando yo fumaba muchísimo y nos pusimos a hablar durante un buen rato  Supe que era de Viedma, que estaba en una pensión, pero que deseaba mudarse a un departamento y que su papá era un político importante de Río Negro. Una cosa trajo a la otra, para invitarme a alquilar juntas y sabiendo que para mí eso era imposible, me dijo que ella se haría cargo de todo y así fue. Con algunos muebles míos que tenía allá, nos instamos en la misma esquina de la “facu”. Lo que debo decir es que para ese tiempo yo hacía procuraciones que traía de La Plata y de esa forma también me ganaba mis pesos.       

¿Seguís sabiendo de ella…?

Ella, Mirna Peluffo, trabaja en una fiscalía de su ciudad en Viedma y tenemos solamente contacto telefónico o por email pero no nos hemos visto más.

¿Ya recibida…?

Estaba dispuesta a instalarme sin relación de dependencia en Mercedes y eso dije en casa. Durante ese verano de 2010, me dediqué a pintar y hacer lo que hizo falta para armar mi estudio. Poco después llegó el primero de mis clientes y lo atendí con un tema de divorcio. Hoy estoy en otro lugar, 31 entre 22 y 20 y además trabajo en el municipio en el Depto. de Tierras.

¿Cómo se dio ese empleo…?

Mi padre, que ya trabajaba en el municipio, habló un par de veces con el intendente, que era Carlos Selva y poco después me llamó y rápidamente pude emplearme. Comencé en el área de “Asuntos “Legales” y pasé a la de escrituraciones y eso. Por un corto tiempo fui al Juzgado de Faltas como secretaria. Lo cierto es que con algunos cambios estoy en ese tema con muy buenos compañeros como son “Jovo” (Javier) Guevara, Daniela Rodríguez, Gisela Pompei, Verónica Bozzini, Guillermo Castro, Natalia Rojas y Noelia Estévez.

¿Te gusta ese trabajo…?

En realidad todo lo que emprendo me gusta hacer y trato de poner de mi parte lo mejor. Creo que una obligación que tomada con cariño, suele ser un doble placer.

¿Y la política…?

En realidad me involucré en la política partidaria desde hace unos años y me integraron a la lista de los candidatos a Concejales en sexto lugar en 2011 no llegando a asumir, pero en una licencia del intendente Selva, me tocó ocupar una banca en forma interina por unos días. Hoy estoy algo alejada de todo eso y dedico mi tiempo a mi familia y al trabajo.

¿Cómo te conociste con Javier, tu pareja…?

Por su trámite de divorcio y en mi estudio. Fue algo que de inmediato nos llegó a los dos y a poco de esa cita profesional, nos convertimos en pareja. Eso viene desde 2013 y actualmente vivimos en nuestra propia casa sobre el Acceso Sur, previo paso por una de mi propiedad que luego vendimos. Él tiene su taller de chapa y pintura en 112 entre 5 y 7 y admiro sus muy buenos trabajos.  

¿Habrá más hijos…?

Por ahora y en las condiciones de trabajo de los dos, no es lo mejor para los hijos, al menos así pensamos, pero eso no es definitivo. Hoy somos muy felices con Carmela que asiste ya a la sala “amarilla” del Jardín “Bichito” de Luz (Santa María) y ya está haciendo danzas…

Fuera de juego

Soy hincha de Boca y de Chevrolet.

Una amiga muy especial y de toda la vida es Verónica Cambre, aunque por fortuna no es la única en la lista de otras también muy buenas.

Las papas fritas son mi debilidad. El vino a mi gusto debe ser blanco.

Soy muy trabajadora y eso no me cuesta para nada. El reloj es solamente una referencia, pero no me ajusto a eso cuando tengo algo por hacer.

El temperamento suele traicionarme un poco, pero a fuerza del carácter lo vengo dominando.

Javier es un gran tipo. Compañero, trabajador y nos cuida muchísimo.

Un defecto para subrayar, es totalmente desordenado, pero vale decir que para sus cosas y perfeccionista para sus trabajos de “artesano”.  

Lamento haberme alejado un poco de la política, que me gusta y que sé puedo trabajar en ella. Por ahora, los míos son lo primero.            

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