Hay ocasiones en que la alegría de los relatos y el encanto de la lectura se asocian a la perfección con un lugar encantador y la gente que lo habita para construir un momento mágico. Esos de los que no queremos despertar ni que terminen.

Así fue la tarde del viernes 27 en el entrañable paraje rural de Franklin al que fuimos invitados por Anyi Carballo, Pª de la Cooperadora para cumplir con la Maratón de Lectura y disfrutar de los personajes de nuestros Cuentos.

Los alumnos de la primaria y secundaria esperaban ansiosos nuestra llegada. Fuimos desgranando historias que eran las de mi propia familia. Con la fuerza de la imaginación y el sano humor de la niñez y juventud recorrimos una vez más los años de la infancia de mi madre habitando esos mismos lugares cuando era niña.

Su yegua Mariposa la llevaba a la escuela de Rivas. Un momento de gran emoción. Poco tiempo después, un lechoncito se convirtió en la mascota más increíble que una niña pudiera tener dentro de una escuela rural, allá, en los lejanos años `30.

Rieron, reímos, a más no poder, vimos a Polito correr por la escuela Nº3 de Gral. Rivas, sus travesuras eran también las nuestras, las maestras y personal también se dejaron llevar por los relatos, algunas condujeron un sulky, otras ordeñaron vacas.

Luego, llego Lobo, el héroe y todos querían conocer y acariciar a ese perro maravilloso que habitó el Cuartel de Bomberos de Mercedes hacia fines de los `60.

Antes de despedirnos de esa maravillosa escuela, “Catalina Martín de Echegaray” entregamos una donación de 40 libros Cuentos de Abuelo y Crónicas de Gardel en Mercedes, facilitados por UATRE. Luego, disfrutamos de tortas caseras y unos reconfortantes mates criollos. Nos fuimos con el corazón explotando de felicidad y prometiendo volver prontito, por más Cuentos e Historias. ¡¡Gracias Yanina, Liliana y Marisa, docentes y personal de un lugar tan cálido y comprometido con la educación!! ¡¡Gracias Franklin!!

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