El actual Intendente superó el 55 por ciento de los votos y estiró la diferencia con su adversaria de Juntos por el Cambio por más de 25 puntos. La polarización dinamitó las intenciones de las fuerzas minoritarias. Uno de los candidatos quedó eliminado para octubre. Análisis de una jornada donde el primer mandatario cosechó un altísimo respaldo a su gestión.

El actual Intendente Juan Ignacio Ustarroz consiguió en estas elecciones primarias una contundente victoria, un fortísimo apoyo de la ciudadanía que se expresó en un marco de absoluta normalidad y le dejó un camino casi asegurado para que pueda empezar a pensar en un segundo mandato sin sobresaltos. Aquella noche de 2017 donde sobrevolaron algunos fantasmas de un posible escenario diferentes se diluyeron con la llegada de los primeros datos que indicaban una clara ventaja del primer mandatario sobre su adversaria más competitiva que era la joven abogada de Juntos por el Cambio, Julia de Paola. El éxito electoral encontró un espacio político vencedor con tono mesurado, prudente y respetuoso. Sabedor que los pasos que se habían dado en términos de gestión eran los correctos y que en las urnas era factible que no hubiese lugar para las sorpresas. Y así sucedió. Ustarroz recién tomó contacto con su gente pasadas las 21.30 horas. Era momento de celebrar, de acompañar la euforia de todos aquellos que habían permitido con su granito de arena que el actual gobierno local se consolidara de cara a octubre. Y eligió la calma, no subirse a una actitud triunfalista. Porque si bien el resultado era más que favorable aún debía continuar el camino hacia octubre donde finalmente podrá oficializarse el hecho de sentirse reelecto de manera oficial. Les dijo a los suyos, “estas elecciones son muy importantes, son más que una encuesta, porque es la verdad manifiesta de un pueblo, pero también lo concreto y lo real es que lo definitorio es octubre”. Un mensaje claro, se ganó y a la vez no se ganó nada. Hay un horizonte cierto, concreto, pero no definitivo. Nadie mejor que un líder puede dar esa señal para que ninguno crea que el trabajo político diseñado ya tiene un modelo terminado.

Polarización

Otra vez la polarización fue contundente. Las elecciones en Mercedes no escaparon a lo que sucedió en el plano provincial y nacional, donde más allá de ganadores y perdedores, entre Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, los guarismos estuvieron por encima del 80 por ciento. Esa forma de votar no hizo más que dinamitar las pretensiones de otros espacios que apostaban a una buena performance en agosto para tener chances en octubre. Las estadísticas indican que en todo acto electoral de PASO, respecto de las Generales, esos números han tenido una mayor consolidación y esas fuerzas menores han sufrido y perdido terreno. Tendrán que trabajar con mucha inteligencia los partidos que no están incluidos en este binomio para poder captar voluntades. Será el caso de Consenso Federal, es decir Francisco “pacha” Cardozo, quien considera que ha sido corto el trayecto de su campaña y que aún quedan cosas por hacer. Igualmente para el candidato de la izquierda, Pablo Demarco, quien también ha sido víctima de esa polarización. Es oportuno mencionar que al cierre de esta edición el candidato de Dignidad Popular, Jorge Villalba, estaba fuera de toda posibilidad de continuar siendo candidato. Las primarias exigen a los partidos obtener un 1.5 por ciento de los votos válidos para sortearlas. El pastor evangelista no alcanzó siquiera el 0.5 por ciento. Era previsible, aunque debía confirmarse en las urnas.

Cortes

La tijera fue otro de los elementos que utilizaron los votantes en el distrito. Y como ha sucedido en otras elecciones, los candidatos locales tuvieron votos a favor y votos en contra. Más allá de las pequeñas diferencias de las fuerzas menores, resulta oportuno observar lo sucedido con los dos partidos que cosecharon las preferencias de los electores. Recordemos que en 2015 el propio Intendente Juan Ignacio Ustarroz obtenía una ajustada victoria, pero respecto de su candidato a Gobernador el corte favorable había sido muy fuerte. En aquella noche de “ola amarilla”, María Eugenia Vidal era la candidata que mayores adhesiones conseguía. Incluso por encima del propio Ustarroz. En el 2017 la cuestión fue más lineal. Pero anoche no. Anoche quedó claro el respaldo a la gestión local por sobre cualquier otra opción. Las mesas mostraban en sus resultados un importante acompañamiento a Alberto Fernández y a Axel Kiciloff, aunque mucho más pronunciado hacia el primer mandatario. A la inversa se daba en la fuerza opositora. Mientras Macri y Vidal obtenían interesantes marcas, la candidata local se desvanecía. Quedará para Juntos por el Cambio el profundo análisis de cómo revertir esta situación, puesto que se parece mucho a un duro golpe que no esperaban. Imaginaban otro escenario, mucho más favorable. Hasta de victoria en el plano local como lo dijo el propio José María Comesaña cuando habló con la prensa. Consideraba en sus pronósticos una victoria de De Paola, pero con los resultados a la vista no dudó en admitir que falló en sus cálculos. El pensamiento del neumonologo era el de muchos que forman parte de las huestes locales de Cambiemos.

Cierre

Pasadas las diez de la noche ya todos aceptaban los resultados. Sin tener a mano el fino numero de la elección, Ustarroz le decía a los suyos que había que ser humildes, que había que apelar a la unidad y seguir trabajando en el camino marcado. Cauto, les dijo que mañana (por hoy) era un día de trabajo más. En tanto en Juntos por el Cambio de Paola admitía el triunfo de su oponente por amplia diferencia, reconoció y felicitó al jefe comunal. No obstante señaló estar conforme con el porcentaje obtenida por considerar que habían hecho una campaña corta, “estamos vivos”, señaló. También marcó que debían trabajar fuerte hacia octubre, aunque tienen en claro que no resultará fácil modificar el escenario. Todos a descansar, algunos más conformes que otros, aunque todos pensando en cómo enfrentar lo que viene. Las PASO ya son parte de la historia. Octubre es la próxima estación, donde los que dicen entender de estos temas, opinan que no habrá demasiadas diferencias de lo que agosto nos dejó.

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